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El gobierno español advirtió este viernes a los ciudadanos que 2009 será un año difícil, tras revisar drásticamente a la baja sus previsiones económicas anunciando una tasa de desempleo elevada del 15,9% y una caída del PIB del 1,6%.
"2009 no va a ser un año fácil", comentó la vicepresidenta del gobierno socialista, María Teresa Fernández de la Vega, tras el consejo de ministros que aprobó la nueva serie de previsiones oficiales.
La más dura es, sin duda, la referente al paro, primera preocupación de los españoles, según un sondeo publicado el jueves, ya que el Gobierno espera que alcance el 15,9% en 2009, frente al 11,33% en el tercer trimestre de 2008.
Esta tasa del 15,9% representa exactamente el doble de la registrada en el segundo trimestre de 2007 cuando estuvo en su nivel más bajo desde 1978.
En 2008, la burbuja inmobiliaria española, que había impulsado la economía del país a lo largo de una década de fuerte crecimiento, estalló y la situación económica del país se agravó por la crisis financiera internacional.
España entró en recesión a finales del pasado año (las cifras oficiales deberían confirmar en febrero una caída del PIB en los dos últimos trimestres de 2008), una situación inédita desde 1993.
El gobierno considera que el crecimiento para el conjunto del año 2008 fue del 1,2% frente al +3,7% en 2007.
Para 2009, prevé un crecimiento negativo del PIB del 1,6%, mientras que en el mes de septiembre todavía hablaba de un crecimiento del 1%.
"La evolución de la economía en 2009 estará marcada por el mal comportamiento de la demanda interna", lastrada por la caída de las inversiones y la reducción del consumo de los hogares, según el ministerio de Economía.
Además, las cuentas públicas que eran el orgullo del gobierno cuando registraban superávit estos últimos años, van a darse la vuelta completamente.
El ejecutivo prevé que registrarán un déficit del 3,4% del PIB en 2008 y del 5,8% en 2009 --lastradas principalmente por el gasto de las medidas económicas de reactivación de la economía-- muy por encima del límite del 3% que impone el pacto de estabilidad europeo.
Para 2010 y 2011, el déficit público debería alcanzar el 4,8% y el 3,9%, respectivamente.
El ministro de Economía, Pedro Solbes, reconoció este viernes que España puede esperar ser objeto de "un procedimiento por déficit excesivo" por parte de la Comisión Europea.
La deuda pública también debería verse afectada, aunque Madrid no prevé salirse de los límites del pacto de estabilidad que la limita al 60% del PIB.
Con un nivel actual de alrededor del 40% del PIB, la deuda pública debería incrementarse hasta el 47% en 2009, alrededor del 51% en 2010 y "entre 53 y 54%" en 2011, declaró Solbes.
A pesar de la ducha de agua fría que suponen estas previsiones (que se corresponden con las de varios organismos internacionales), María Teresa Fernández de la Vega aseguró que su país saldrá "reforzado" de este año negro, con una previsión de crecimiento del 1,2% para 2010 y del 2,6% para 2011.
El gobierno ha adoptado diversas medidas en 2008 para reactivar la actividad económica o respetar las promesas electorales del jefe del gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, durante la campaña electoral para las generales de marzo.
Entre éstas figuran 14.000 millones de euros para las familias (vía rebaja del impuesto sobre la renta) entre 2008 y 2009 y 11.000 millones de euros para incentivar las obras públicas.
Otro duro golpe ahora podría ser que la agencia de notación financiera Standard & Poor's rebaje la nota "AAA" de la deuda a largo plazo del país, como amenazó recientemente con hacer. Tal rebaja aumentaría el coste de la financiación del déficit español.