Así lo explicó este martes el presidente de Adif (Administrador de Infraestructuras Ferroviari as), Antonio González, quien avanzó las conclusiones de dos informes elaborados sobre el hundimiento del túnel, ocurrido el pasado 9 de diciembre entre los puntos kilométricos 101,78 y 101,85, concretamente en el tramo Aranjuez-Ontígola.
Sendos estudios, encargados a IBERINSA (Ibérica de Estudios de Ingeniería SA) y a GETINSA, consultora de asistencia técnica que trabaja para ADIF, el derrumbe se produjo en "una zona puntual cuyas malas condiciones geotécnicas provocaron un fallo del terreno que posteriormente afectó a las zonas colindantes". González concretó las causas del desprendimiento, los empujes del terreno arcilloso sobre el astial (parte lateral del túnel) derecho, lo desplazaron hacia el interior, por lo que la bóveda superior perdió apoyo y se hundió "de un modo asimétrico", provocando su rotura. A ello contribuyó una zona con "menor resistencia a la prevista en el proyecto y en los sondeos", junto con una posible degradación de las capas yesíferas superiores.
Medidas Correctoras
Una vez ocurrido el derrumbe, el máximo responsable de ADIF se refirió a las medidas previstas por los informes para la reparación del tramo afectado y cifró el coste de los trabajos en 4,9 millones de euros adicionales.
En primer lugar se procederá a la excavación "a cielo abierto" de toda la zona de cimentación, interponiendo un talud estable. La retirada de tierra se realizará "desde arriba y siempre desde zonas seguras", hasta alcanzar la cota de bóveda. Entonces se comenzará a excavar lateralmente el túnel, retirando los elementos de sostenimiento ya instalados en la zona. La previsión es que estos trabajos estén finalizados en la segunda quincena de febrero.
Una vez terminada esta primera fase, se ejecutará "un falso túnel, que posteriormente se rellenará, dejando la morfología del terreno tal y como estaba anteriormente" con una posterior restauración medioambiental.
Información pública
Durante su comparecencia, Antonio González descartó cualquier voluntad de no informar sobre el derrumbe en el túnel de El Regajal. "No he tenido vocación ninguna de ocultar nada porque va en contra de nuestros intereses", afirmó.
En cuanto a la calificación de lo ocurrido como un "incidente menor", González argumentó que eso fue "lo que le dijeron los técnicos", aunque este martes evitó pronunciarse en esos términos alegando que "la calificación que la haga cada uno".
El presidente de ADIF negó por último tener constancia de que existan suspensiones de pagos que afecten a operarios que trabajan en el tramo del hundimiento y afirmó que, de existir en cualquier otro punto de construcción de la línea, "rotundamente no afectará a los plazos de la obra".