El trabajo policial comenzó en marzo de 2008 y ha afectado a distintas ciudades del territorio nacional, como Zaragoza, Cuenca, Guadalajara y Ávila, y distintas localidades de la Comunidad de Madrid (Alcalá de Henares, Torrejón de Ardoz, Coslada, Perales de Tajuña, Arganda del Rey y Alcobendas).
Agentes de Policía Municipal descubrieron distintas máquinas “Gramolas-Huchas” que reproducían video-clips de baja calidad durante inspecciones rutinarias en locales de ocio de la metrópoli, en aplicación de la Ley 7/97 de Espectáculos Publicas y Actividades Recreativas de la CAM. Los policías también detectaron que en alguno de los vídeos aparecía el logotipo de un canal de televisión que habitualmente solo emite clips musicales.
Ante estos hechos los agentes solicitaron la correspondiente autorización que emite la Entidad de Gestión de los Derechos de Propiedad Intelectual (AGEDI). Ninguna de las 34 máquinas incautadas contaba con dicho permiso ni con homologación, número de serie ni identificación de su titular. Al preguntar a los titulares de los locales inspeccionados, éstos dieron como referencia de los aparatos los nombres de los dos detenidos, los números de teléfonos móviles así como la matrícula del vehículo de uno de estos individuos.
Tras localizar el domicilio de uno de los supuestos propietarios de las maquinas en Torrejón de Ardoz, Policía Municipal comunicó toda la información recabada a la Guardia Civil de Daganzo, concretamente al grupo de Policía Judicial. La intervención continuó su curso con un operativo policial conjunto. Los hechos fueron puestos en conocimiento del Juzgado de Instrucción número 3 de Torrejón de Ardoz, que decretó el mandamiento de entrada y registro así como el precinto de dichas máquinas a Policía Municipal de Madrid. Los dos detenidos fueron puestos a disposición del citado Juzgado, que instruye las diligencias.
Este tipo de aparatos basan su funcionamiento en la reproducción de archivos de música y video grabados en un disco duro interno, reproduciendo dichos archivos a través de monitores y altavoces instalados en los locales. La reproducción del archivo o canción seleccionada cuesta dinero. Los archivos de música y video instalados deben contar con la autorización previa de sus productores; está prohibido reproducir archivos grabados de otros soportes que no sean los legalmente establecidos.