Castilla y León acude este domingo a las urnas y, de nuevo, al margen del resto de autonomías. El PP de Alfonso Fernández Mañueco intentará revalidar la presidencia, pero se espera que Vox no lo ponga fácil como está ocurriendo en Extremadura y Aragón tras los comicios.
Se vaticina que no habrá mayorías absolutas y PP y PSOE lucharán por ser la lista más votada, pero de nuevo las fuerzas a la derecha y a la izquierda serán decisivas.
Termómetro nacional
Las elecciones en Castilla y León son las terceras autonómicas en 3 meses y todavía no se han resuelto los pactos en Aragón y Extremadura.
Llegan también en un contexto de crisis internacional con el estallido de la guerra de Irán y las consecuencias que ya se están notando, como el encarecimiento de los combustibles o la luz. Además de la actualidad nacional con los casos de corrupción que salpican al Ejecutivo.
Por tanto muchos expertos han señalado que estos comicios servirán como un termómetro de la política nacional. Como factores clave para la evaluación apuntan a la distancia conseguida entre PSOE y PP, el porcentaje de apoyo a Vox (del que se vaticina que podría albergar el 20% del voto) y no perder de vista a los partidos pequeños o regionalistas, pues la presidencia podría decidirse por ellos.
Más electores que hace 4 años
En total, 2.097.768 electores votantes de 2.248 municipios están llamados a las urnas este domingo 15 de marzo para conformar las nuevas Cortes regionales.
Según los datos de la Junta, en estas elecciones hay cerca de 82.000 electores más que hace 4 años y 35.423 votarán por primera vez al haber cumplido la mayoría de edad en este periodo.
Los colegios electorales han abierto ya en toda la comunidad puntuales, a las 9 de la mañana, sin registrar ningún incidente destacado.