Al hacerse público el supuesto escándalo, los tres denunciaron que la Consejería de Interior no podía utilizar fondos públicos para someter a seguimiento a cargos públicos. La presidenta regional apuntaba este jueves que o las imputaciones se prueban o "tendremos que vernos en los tribunales", pero ni Prada, ni Gallardón, ni Cobo han dado marcha atrás en sus declaraciones.
Tampoco ha surtido efecto la llamada de Antonio Beteta, que apuntó que "alguien va a tener que rectificar". Es más, la denuncia remitida por Manuel Cobo a la Fiscalía sigue la línea de 'El País' y señala a la Consejería de Interior por el espionaje. Exáctamente, y según recogió Europa Press, el texto asevera que "de la información publicada se desprende [...] un dispositivo con el fin de descubrir contactos y encuentros privados que pudieran dar información utilizable por la Consejería de Interior de la Comunidad de Madrid, como el encargo directo a asesores contratados por la misma, pagados, por tanto, con fondos públicos, para la ejecución personal de tal irregular cometido, con intenciones que no se alcanzan a comprender al exceder el ámbito competencial de tal Administración Pública".
Lo mismo ocurre con el escrito que el ex consejero Alfredo Prada ha dirigido al fiscal superior, Manuel Moix, que abunda en que quien le han seguido parece ser personal pagado por el área de Francisco Granados.
Mutis de Gallardón
Alberto Ruiz-Gallardón que este viernes tenía un acto público junto al fiscal superior, los jefes superiores de la Policía y la Guardia Civil y la Delegada del Gobierno, se negó a hacer declaraciones públicas a pesar de la insistencia de los medios de comunicación y de que Mariano Rajoy, a través de María Dolores de Cospedal, ha pedido tino y sensatez para que el PP no salga más dañado de esta situación.
El principal acusado, Francisco Granados, consideró este viernes en Radio Nacional que es "inaceptable" que Gallardón "dé crédito" a las informaciones que le colocan como responsable del supuesto equipo que habría seguido al vicealcalde Manuel Cobo.