"El Estado debe revisarse. No podemos adquirir empresas que, a la vuelta de tres meses, son un desaguadero y generan pérdidas, que ni siquiera tienen capacidad de pagar sus nóminas", declaró León en una entrevista que publicó el diario Últimas Noticias, de Caracas.
El Gobierno del presidente venezolano, Hugo Chávez, inició en 2007 un agresivo plan de estatización de sectores "estratégicos" que afectó a empresas de telefonía, eléctricas, cementera y siderúrgica, mientras que está pendiente la anunciada compra del Banco de Venezuela, filial del español Grupo Santander.
"El peor negocio que puede hacer el Estado, por ejemplo, es salir a comprar un banco, sobre todo instituciones con conexiones internacionales y cuya casa matriz pudiera tener problemas", señaló León.
Medios locales han informado que la Siderúrgica del Orinoco (Sidor) ha acumulado pérdidas de 54 millones de dólares desde que fue nacionalizada, en mayo de 2008, debido a conflictos laborales y desinversión.
Pero el ministro de Industrias Básicas y Minería, Rodolfo Sanz, ha desmentido las presuntas pérdidas económicas y ha dicho que Sidor obtuvo ganancias de 400 millones de dólares en 2008.
El Estado venezolano y la mayor accionista de Sidor el grupo ítalo-argentino Techint (60 por ciento) mantienen unas complicadas negociaciones sobre el monto a pagar el paquete accionarial.
Venezuela, quinto exportador mundial de crudo, "atraviesa una situación de escasez" debido a la merma de los ingresos nacionales derivados del derrumbe del mercado petrolero mundial, una de las consecuencias de la crisis financiara.
Por ello, agregó León, "tiene que haber una priorización en cuanto a las inversiones y en cuanto al gasto no asociado a ellas", de manera de reservas los recursos que requieren sectores importantes como la salud, educación y pobreza.
"También hay que revisar las importaciones (...) hay que privilegiar las importaciones dirigidas a materias primas, insumos, bienes de capital y por supuesto alimentos y medicinas", dijo el directivo del Banco Central.