En este sentido, los socialistas informaron de que 20 días después de su apertura, los empresarios del establecimiento solicitaron "la correspondiente licencia de instalación y funcionamiento", según publicó el Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid.
El PSOE apreció en esta actuación municipal una presunta "negligencia" por parte de las consejerías de Urbanismo y de Seguridad Ciudadana. "Cómo es posible que desde el equipo de Gobierno no se haya intentado clausurar dicha instalación hasta que cumpliera con la normativa vigente", preguntaron sus responsables en un comunicado.
Los socialistas consideraron que se debería haber prestado "especial interés" al asunto, teniendo en cuenta que, en la noche del 31 de diciembre, la afluencia a dicho recinto fue de más de 2.000 personas, superando el doble del aforo solicitado.
Los incumplimientos, según el PSOE, derivaron en "riesgos para la seguridad de las personas en aquellas fechas", ya que -según los denunciantes- "las medidas de seguridad e higiene contempladas en dicha Ley no eran las requeridas". Además, la "insonorización del local no era la apropiada" y "el contrato de seguro realizado por responsabilidad civil, presuntamente, era inferior al que exige la Ley".
Por su lado, fuentes municipales subrayaron que el cierre se alargará "hasta que se subsanen las deficiencias que se han detectado".