Cumbre Davos: capitalismo está en declive acelerado
domingo 01 de febrero de 2009, 23:03h
Actualizado: 02 de febrero de 2009, 23:57h
El Foro Económico de Davos culminó la que podría ser la edición más desmoralizadora de su historia en alerta máxima, en torno a la grave crisis financiera internacional que deja una clara demostración de la decadencia del capitalismo como sistema de Gobierno.
Esta realidad, podría generar revueltas sociales a nivel mundial y la resurrección del nacionalismo y proteccionismo para el resguardo ante graves circunstancias.
Klaus Schwab, fundador del Foro Económico Mundial, cuyo escenario suele ser la localidad suiza de Davos, precisó sin duda alguna que esta edición "ha sido la más oscura desde el punto de vista económico" pero quiso aportar un contrapunto optimista apelando a la capacidad a la capacidad para salir de la crisis.
Este mensaje se atribuye, sobre todo, a una confianza excesiva del foro en general al nuevo presidente de Estados Unidos, Barack Obama, quien sostuvo en su campaña electoral la consigna: "Sí, podemos".
Los asistentes al encuentro en la elitista estación alpina de Davos, confían en que la crisis económica, originada por la crisis financiera anterior, generará consecuencias sociales y políticas.
Otro de los aspectos que ha quedado muy claro luego de este encuentro, son las venideras e indetenibles reducciones de empleos, lo que prevé una oposición cada vez mayor a nivel mundial al capitalismo.
Esta semana se ha dado a conocer el recorte de unos 150 mil empleos por los pésimos resultados en grandes empresas internacionales.
Se estima que el número, como consecuencia de la crisis global que ha arrastrado el crecimiento económico al nivel más bajo desde la Segunda Guerra Mundial, puede dejar 50 millones nuevos desempleados.
Por su parte, la ministra de Economía, Finanzas y Empleo francesa, Christine Lagarde, consideró que muchos contribuyentes presionan a sus gobiernos para asegurar que los impuestos que pagan beneficien a sus propios países.
Igualmente, recalcó que los representantes políticos tendrán que esforzarse en comunicar a los contribuyentes que se deben rescatar en el mercado global, el comercio libre y a empresas internacionales con sus impuestos.
Este encuentro en Davos ha generado diversas expectativas en la reunión que el G-20 ejecutará en Londres a principios del mes de abril. Allí, deberán definir las bases del nuevo sistema financiero global y exponer un liderazgo claro, y en este último punto ha señalado de nuevo a Obama.
Una de las propuestas realizada por la canciller alemana Angela Merkel, fue la creación de un Consejo Económico de Naciones Unidas, parecido al Consejo de Seguridad, pero con el objetivo de supervisar los mercados.
Merkel solicitó la adopción de una carta económica global post-crisis fundamentada en una economía sostenible y ante lo que se percibe como un fracaso del capitalismo anglosajón, consideró que la economía social de mercado alemana podría servir como modelo para un futuro sistema financiero internacional.
Por su parte, Gordon Brown, primer ministro británico consideró que sólo medidas coordinadas a nivel internacional pueden dar resultado en los intentos que realizan los gobiernos para salir de la crisis financiera y económica.
Aunque las economías emergentes no participaron y no tienen responsabilidad en los excesos que han generado la crisis, se verán afectados por las consecuencias de la recesión que sufren las economías avanzadas, se ha dicho este año a diferencia de la edición de 2008 cuando se creyó que podrían evitarlo.
Se estima que para colaborar con los países que no pueden aplicar planes de expansión financiera, será necesario recapitalizar instituciones financieras globales como el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial.
Davos, que inició el pasado miércoles, reunió a jefes de Estado, ministros de Finanzas, gobernadores de bancos centrales, dirigentes empresariales, así como ONG -en total unos 2 mil 500 asistentes-, que buscaron alternativas para enfrentar la crisis económica.