El borreguito azul
martes 06 de marzo de 2007, 06:21h
Actualizado: 10 de octubre de 2007, 11:36h
No puedo mas que reirme, por no llorar, de los artículos que no paro de leer sobre el tema de la guardería "El borreguito Azul". Soy un padre afectado en todos los sentidos: llevo unos días sin dormir, mi niña ha sido testigo de todos los hechos y por lo menos y gracias a Dios, me queda la esperanza de que al comer muy bien no haya sido sometida a ninguna de las hazañas bélicas de la super-educadora y super-profesional como se ha definido alguna vez a si misma la famosa morena del vídeo, de cuyo nombre no quiero acordarme.
Hemos tenido la suerte de que la educadora oficial de mi niña es un encanto y se desmarca claramente de las técnicas revolucionarias de la hija-jefa de la guardería.
El consejero dice que "los niños serán reubicados en otras guarderías de su barrio", ja, ja, ja. Llevamos varios dias de penitencia para conseguir una plaza y la hemos conseguido por la insistencia y tenacidad de mi mujer y sin la mas mínima ayuda de ningún consejero, que sólo sabe ponerse una venda ante los problemas de los demás. Ustedes creen que le ha preguntado a sus hijos, si los tiene, que opinan de todo esto. ¿Le ha quitado el sueño el video que visionó con Mercedes Milá?, me parece que no.
Y ahora a cambiar a la niña, a pagar más gastos imprevistos, que si la matrícula, el chandal nuevo, el babi nuevo, etc.. que no se todavía quien se debe hacer cargo, si el señor consejero conseguidor de plazas a mes vencido, la dichosa Mary, el defensor del Menor (de algún menor, porque ha pasado de los nuestros). Quién me paga mi dolor de estómago, la fiebre de mi mujer debida a esta situación, faltar al trabajo, el no saber si puedo o no puedo regañar a mi niña ya que no me quiero parecer ni por asomo a la dichosa educadora.
Por cierto a mí me deben dinero y todavía no se han puesto en contacto conmigo para pagármelo. Se han quedado con mis cheques de ayuda de la Comunidad.
Esto es un chollo, total a buscarse la vida, a pagar y pagar y pagar, y si llega alguna ayuda pues eso, sin prisa a ver si van a derrapar. Ya colocaremos si hace falta a los niños y de la pasta extra que nos toca gastar, nadie habla, claro que lo paguen los padres que para eso están.
Sólo me queda decir "AYUDA", a ver si alguien lo oye.