George W. Bush en Uruguay
Disturbios por la llegada del presidente de Estados Unidos
sábado 10 de marzo de 2007, 07:09h
Una decena de jóvenes destrozaron ayer los vidrios de dos locales de Mac Donald´s y de una iglesia evangélica mientras participaban de una de las manifestaciones contra la llegada de George W. Bush a Uruguay. La policía realizó una decena de detenciones. Hubo dos grandes marchas de rechazo a la llegada del presidente de Estados Unidos: una organizada por la Coordinadora Antiimperialista -que agrupa a los grupos más radicales- y otra organizada por la central de trabajadores (PIT – CNT).
La manifestación contra Bush que organizó la central de trabajadores convocó 20.000 personas según los organizadores. Incluso esa marcha contó con la presencia de legisladores de gobierno; todos los que participaron justificaron que allí se estaba criticando la política internacional belicista de Bush y por lo tanto no era incoherente apoyar – al mismo tiempo- la recepción del presidente uruguayo a Bush.
Esta marcha fue pacífica y no hubo destrozos ni consignas contra Tabaré Vázquez, algo que estaba pactado de antemano y que no formaba parte de la proclama que leyó el escritor uruguayo Ignacio Martínez y que se tituló: “Con Artigas, por la paz y la soberanía, ¡fuera Bush!”.
La otra marcha organizada por la Coordinadora Antiimperialista reunió sólo a poco más de 2.000 personas, pero se ganó la atención mediática por los incidentes que provocaron varios de sus integrantes. El primer problema grande se dio en el punto de salida cuando los miembros de la organización uruguaya de Plenaria Memoria y Justicia (convocante de esa marcha) discutieron con algunos jóvenes que tenían palos y –supuestamente- bombas molotov. La gente de Plenaria había prometido una marcha pacífica, pero ya desde el principio se veía que iba a ser difícil controlarla.
Además, esa manifestación tenía invitados de grupos piqueteros argentinos y estos vinieron armados con palos y dispuestos a destrozos. De hecho los problemas se dieron casi enseguida, cuando se cruzaron a las pocas cuadras de empezar con el primer local de Mac Donald´s. Los destrozos se repitieron en el segundo local de comidas de esa empresa que se encontraron en la avenida 18 de Julio, la principal del centro de Montevideo. La policía no actuó en ninguno de los dos casos, y por cierto no se veían uniformados en 18 de julio.
Quizá lo más curioso de la violencia fue que los manifestantes destrozaron todos los vidrios de la iglesia evangélica: Iglesia Universal del reino de Dios. Allí se enfrentaron con la seguridad del local e incluso los manifestantes y los encargados de custodiar la iglesia agredieron a los periodistas.
El final de la marcha radical en la plaza Libertad –donde se quemaron figuras de Vázquez y Bush- fue tranquila, pero poco después de leerse la proclama, apareció la policía que detuvo a varios jóvenes que tenían palos y cadenas.
La flamante ministra del Interior, Daysy Tourné, prefirió no hacer declaraciones hasta conocer todos los informes policiales.