La falta de financiación y el aumento del paro también están afectando a la vivienda protegida. Hasta hace poco resultar adjudicatario de un piso protegido era una suerte, pero en la actualidad están aumentado las renuncias y hay desarrollos urbanísticos en los que cuesta vender las casas.
Hace unos días Getafe anunció que le sobraban 4.000 viviendas protegidas de hasta 180.000 euros y que iba a volver a abrir la lista de solicitantes para ocupar los 9.000 pisos con algún tipo de protección pública que se construirán en el desarrollo de Los Molinos-Buenavista. Ahora, el Ayuntamiento getafense explica que de esas 4.000 viviendas hay muchas que aún no se han sorteado y que serían menos de 1.000 las que se intentaron adjudicar sin éxito, eso sí mantinen que la situación económica actual ha influido.
.jpg)
Con ejemplos como este, se puede decir que en muchos municipios ya no es cuestión de fortuna conseguir una vivienda protegida en un sorteo: las listas de espera corren en muchas ocasiones a toda prisa y en algunas localidades quien quiere acceder a una vivienda protegida solo tiene que cumplir los requisitos exigidos para la inscripción en la lista de demandantes. Es el caso de Espartales Norte en Alcalá de Henares, donde se levantarán en los próximos años más de 3.300 viviendas con protección pública.
En diferentes empresas y cooperativas que ya tienen licencia de obras o la han pedido para construir viviendas protegidas en Espartales aún tienen pisos por apalabrar, incluso en algunas se puede elegir el número de dormitorios por unos precios que pueden sobrepasar los 200.000 euros, según ha podido comprobar
Madridiario. En una de ellas explican que ha habido bajas por parte de personas que se han quedado sin empleo y en el Ayuntamiento reconocen que a las promotoras les está costando vender las viviendas.
Desde la Asociación de Vecinos de Los Molinos-Buenavista confirman a
Madridiario que entre sus socios ha habido bajas por problemas económicos y por el precio de los pisos, aunque todavía no por la financiación pues aún no han llegado a la fase de pedir la hipoteca. Critican el coste, y eso que consiguieron que no les afectase la subida del módulo de la vivienda protegida aprobado el año pasado. Además, aseguran que se empieza a debatir si con la bajada de los precios de la vivienda libre dejarán de merecer las pena de proteción pública.
En otros municipios con promociones más pequeñas también están notando la crisis. En Torrejón de Ardoz las renuncias han aumentado "un poquito" y están en el 20 por ciento, según un portavoz, que explica que la falta de crédito solía afectar a la gente muy joven y que ahora pasa con personas que antes sí accedían a la financiación.

También en Alcobendas han detectado problemas. Su alcalde, Ignacio García de Vinuesa, reconoció esta semana que en la promoción de Fuente Lucha está habiendo muchas renuncias de adjudicatarios por el paro o por la escasez actual del crédito y que las personas en la lista de espera tienen la misma situación. El primer edil destacó el problema que supone renunciar a una vivienda después de pagar la entrada. "Hay que buscar soluciones nuevas", sentenció.
Desde la Comunidad se intentó fomentar en abril del año pasado la construcción de viviendas protegidas después que se registrase un importante descenso en el número de obras que se empezaron en el primer trimestre y al finalizar el año volvió a batir su récord con más de 20.000 viviendas iniciadas. Se calcula que al año en Madrid se necesitan unos 55.000 hogares nuevos.
"La Comunidad va a tener en cuenta la situación actual de crisis en el próximo plan de vivienda que se presentará los próximos días", asegura un portavoz de la Consejería de Medio Ambiente, Ordenación del Territorio y Vivienda, que matiza que "la consejería no entra en temas de financiación".