En un acto en la plaza Sant Jaume de Barcelona se rindió homenaje a las víctimas de la represión
Una gran bandera argentina con las fotos de 36 detenidos-desaparecidos que nacieron en Cataluña fue el telón de fondo de este sobrio acto convocado por el Casal Argentino de Barcelona y al que adhirieron otras organizaciones argentino-catalanas.
"Queremos que la sociedad catalana asuma que el drama de la represión en Argentina no es algo lejano. Muchos catalanes que se fueron de España por la represión franquista son hoy desaparecidos porque se comprometieron con la lucha social", dijo a Télam el presidente del Casal Argentino, Diego Arcos.
"El primer desaparecido argentino, secuestrado en 1970 en Pergamino, se llamaba Luis Pujals y era catalán", apuntó Arcos, quien durante el acto presentó una lista de 36 víctimas de la represión que nacieron en Cataluña.
El reconocimiento a las víctimas catalanas incluye también una petición al Parlamento de Cataluña para que realice un reconocimiento político a los catalanes que padecieron la represión en Argentina.
"También pediremos que se les de facilidades para que los descendientes de estos catalanes puedan, si quieren, regresar a Cataluña con un trato especial", afirmó Arcos.
Por otro lado, el representante de la comunidad argentina denunció la presencia de represores argentinos en Cataluña y pidió a las autoridades españolas que no permitan a los familiares de los represores -como ocurrió con el hijo del dictador chileno Augusto Pinochet- gastar en España el dinero que obtuvieron como "botín" de los desaparecidos.
En el transcurso del acto, Arcos leyó un manifiesto que recordó que a 33 años el golpe de Estado de Videla que dio inicio a la última dictadura militar argentina, aún hoy la "impunidad sigue siendo una forma de gobernar" en muchas partes del mundo.
Asimismo, la concentración pidió la "aparición con vida de Julio López", testigo en el juicio contra el represor Miguel Etchecolatz, y que fue visto por última vez el 17 de septiembre de 2006.