Los paros vespertinos en Metro de Madrid, que afectaron a los usuarios entre las 18.00 y las 20.00 horas, volvieron a producir aglomeraciones y retrasos en hora punta, después de que hayan sido secundados por un 32,5 por ciento de los trabajadores, según la empresa, y por un 95 por ciento de los trabajadores y del cien por ciento de los trenes, según los sindicatos, que lo calificaron de "éxito rotundo".
Asimismo, como ha ocurrido en los paros de la mañana, los servicios mínimos establecidos en un 50 por ciento se han cumplido a rajatabla, según ambas partes, y no ha salido ningún tren de más que no estaba previsto. El servicio del resto de la tarde ha funcionado con normalidad aunque pasadas las 20 horas todavía quedaban algunos resquicios de los parones y había más concentración de usuarios de lo habitual.

"Estamos empezando con las movilizaciones y creemos que los usuarios de Metro no tienen por qué pagar la intransigencia de la Dirección de la empresa a la hora de negociar", razonaron desde UGT. Para evitar el caos en el suburbano, la oferta de transporte en la EMT, concretamente en las líneas que discurren por los ejes viarios coincidentes con las trazas de Metro, se ha incrementado ajustándose a la disponibilidad de personal de conducción.
Semana de paros
Estos paros se suman a los del pasado lunes y a los que han tenido los trabajadores de mantenimiento entre las 2.00 y las 4.00 horas, y el resto de empleados (conductores, personal técnico y de estación) entre las 7.00 y las 9.00 horas. En esta ocasión, el seguimiento ha sido de un 33,13 por ciento, según la compañía, mientras que los sindicatos aseguraron que se registró un cien por cien en los trenes y un 90 por ciento en el resto de la empresa, según los sindicatos.
Además, según explicó la compañía, entre las 6.00 y las 7.00 horas se produjo un incremento de usuarios cercano al 16 por ciento, mientras que entre las 7.00 y las 8.00 horas la tendencia fue la contraria, con un descenso del 14 por ciento. En la primera hora de paro vespertino, entre las 18.00 y las 19.00 horas, el descenso de viajeros fue del 11 por ciento con respecto al mismo periodo de un miércoles normal.
Límites en las peticiones
Las reivindicaciones de los empleados de Metro tienen su origen en la negociación de su convenio colectivo, que en estos momentos, está congelada después de que los trabajadores decidieran ir a huelga a pesar de que estaban con conversaciones con la Dirección de la compañía. Solicitan, entre otras cosas, una subida salarial de 180 euros para todos los trabajadores.
El consejero de Transportes e Infraestructuras de la Comunidad, José Ignacio Echeverría, aseguró este miércoles que todas las reivindicaciones "tienen un límite" y que los representantes de los trabajadores tienen que tener en cuenta la situación de crisis que se atraviesa así como los límites establecidos en los Presupuestos Generales del Estado respecto a la subida proporcional del salario de los empleados públicos.
Ahora, los sindicatos quedan pendientes del encuentro que mantendrán el viernes con la empresa, en el que esperan que "hagan una oferta que impulse la negociación colectiva". Esa propuesta irá el lunes día 6 a la asamblea de trabajadores quienes, según indicó el portavoz de UGT, serán "los que decidan si dan un margen de confianza para negociar el convenio durante unos días o semanas, o si se convocan paros y medidas más contundentes la semana próxima".