Rajoy como su corbata: gris
jueves 02 de abril de 2009, 13:27h
Actualizado: 07 de abril de 2009, 15:52h
Aburrido. D. Mariano Rajoy no trasmitió ni energía ni ilusión en el programa “Tengo una pregunta para usted”. Como un autómata - ¡por favor, que alguien le enseñe a parar esa mano que movía sin sentido de arriba- abajo!-; el Sr. Rajoy perdió en una hora el poco fuelle con el que comenzó el programa de TVE.
El riesgo de todo político es convertirse en alguien previsible. Y para su desgracia, D. Mariano ya pasó ese rubicón. No sorprende ni a sus partidarios. “He visitado tal sitio”, “conozco ese problema”, “he vivido tal situación”…fueron las respuestas de manual de primero de comunicación que el Sr. Rajoy usó con profusión y sin sentido, y que imagino, preparó con ahínco junto a su séquito de asesores de comunicación. Pero el tiro les salió por la culata. El Sr. Rajoy sonó a hueco, a político precocinado, previsible en sus explicaciones, en exceso preparadas sus respuestas, sin un ápice de naturalidad y autenticidad. Y lo peor: sin ilusión.
Si el Sr. Rajoy conoce todo y a todos, ha vivido todas las situaciones y ha visitado todos los lugares… la pregunta inevitable a hacerse es: ¿cómo es posible que no gane ni una elección este hombre? La respuesta es simple: ni en continente ni en contenido el Sr. Rajoy suena a verdad, y así es imposible convencer y ganar. Otra oportunidad perdida para un Rajoy que estuvo como su corbata: gris.
Pedro Sánchez.
Concejal socialista del Ayuntamiento de Madrid.