Bajo los términos de este acuerdo, aprobados por el Tribunal de Quiebras de Nueva York, la antigua Chrysler vendió hoy formalmente la práctica totalidad de su activos, exceptuando las deudas y los pasivos, a nueva empresa denominada Chrysler Group LLC.
Al mismo tiempo, Chrysler ha canjeado a una filial de Fiat el 20% del capital de la nueva empresa. La firma transalpina tiene previsto aumentar su participación en dicha corporación "siempre que cumplan con determinados compromisos estipulados en el acuerdo", aunque no puede hacerse un capital mayoritario en el nuevo Chrysler hasta que se reembolsen todos los fondos cedidos por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos.
Por su parte, el sindicato United Auto Workers (UAW) y el fondo para prestaciones sanitarias de los trabajadores jubilados (VEBA por sus siglas en inglés) han suscrito una participación por igual del 55% en Chrysler, mientras que el Departamento del Tesoro de Estados Unidos y el Gobierno de Canadá mantendrán el 8% y el 2% de las acciones, respectivamente.
Marchionne, nuevo consjero delegado
El consejero delegado del grupo Fiat, Sergio Marchionne, pasará a ocupar la misma responsabilidad en Chrysler, que contará con un consejo de administración formado por nueve miembros. De este total, tres consejeros serán nombrados por Fiat, cuatro por el Gobierno de Estados Unidos, un consejero lo determinará el Gobierno de Canadá y otro, UAW.
Asimismo, se prevé que este consejo de administración designe a Robert Kidder nuevo presidente de la empresa, en sustitución de Robert Nardelli, que había manifestado previamente su deseo de abandonar su responsabilidad cuando se cerrara el acuerdo definitivo.
A través de esta alianza la firma italiana cederá su tecnología, plataformas y motores de coches pequeños y de tamaño medio a Chrysler, con el fin de que el grupo americano amplíe su actual gama de producto con modelos más respetuosos con el medio ambiente.