Al Ibex 35 le ha importado poco que hoy fuera festivo en Madrid, y ha certificado su tercera jornada consecutiva de alzas, lo que le permite conquistar los 9.700 puntos y encarar con optimismo la dura resistencia de los 9.800, donde le espera papel del bueno. El resto de mercados europeos también se han enganchado al verde, gracias al buen dato de ventas minoristas y peticiones semanales de desempleo en Estados Unidos.
El rally se sigue estirando un poco más. Cierto que cada vez hay más miedo y el dinero no fluye tan alegremente, pues los volúmenes –no sólo hoy- vienen siendo bastante discretos. De hecho, el Ibex ha negociado hoy la pobre cifra de 1.500 millones de euros. Pero a fuerza de creer en los brotes verdes (la Fed volvió a reiterar ayer su optimismo en el libro Beige), los mercados van a terminar por creérselo.
Y lo cierto es que las cifras que van saliendo cada vez apuntan más hacia la recuperación. La bajada de las peticiones semanales de subsidio por desempleo en Estados Unidos en 24.000 unidades ha sido una sorpresa positiva. Pero la subida de las ventas minoristas –el 0,5% en mayo y el 0,5% excluida la partida de autos- ha sido la gota inmensa que ha regado un poco más esos brotes verdes. Por eso, el Ibex ha podido subir un 0,84%, mientras que el Ftse se ha anotado el 0,57%, el Cac ha ganado alrededor del 0,6% y el Dax ha subido en torno al 1%.
Sin embargo, sea sana o no, una subida del 40% es para meter el miedo en el cuerpo a cualquiera. Por eso, las bolsas no han estallado al alza, y el papel se ha contenido ante el temor de que en cualquier momento llegue una corrección seria que meta al mercado en cintura. De hecho, tras los datos macros, el mercado ha dado fuertes bandazos al ver cómo la rentabilidad de los bonos americanos a diez años se iba hasta el 4%, niveles no vistos desde hace siete meses. Ello provocó una avalancha de compras en renta fija que dio la vuelta al signo de los futuros. Sin embargo, los inversores retomaron la senda alcista.
La historia del Ibex ha sido la de un selectivo aferrado con pegamento a los 9.700 puntos, nivel del que nunca se ha querido separar. Ha mandado mucho el ladrillo –Sacyr, OHL, Ferrovial- pero también Inditex que ha recibido como premio a los resultados de ayer una subida cercana al 4%. Entre los grandes valores, ha habido de todo. Buen tono en Repsol –aprovechando el alza del petróleo Brent- comportamiento discreto en Santander y BBVA y bastante flojo para Iberdrola y Telefónica. Pero todos han puesto de su parte para no dar al traste con el rebote. En el mercado continuo, Solo Meliá y Adolfo Domígnez rebotan un 8%, en tanto que Antena 3 se anota el 5%.
En el Viejo Continente, financieras, materiales básicos y ‘utilities’ han sido los sectores que más han brillado, con Arcelormittal, Renault y BNP Paribas acabando en todo lo alto del Euro Stoxx 50; lo contrario que le ha pasado a Carrefour, el peor valor del selectivo europeo, tras extenderse esta mañana rumores de menores resultados. Y en los otros mercados, el tipo de cambio euro/dólar sale al alza y roza las 1,41 unidades, en tanto que el petróleo de calidad Brent escala hasta los 71,5 dólares.