Los ladrones entraron al despacho de la inspección médica y se llevaron la CPU sin tocar el monitor u otros equipos que había en la dependencia. El equipo informático robado también contenía las investigaciones que los inspectores desarrollan sobre el trabajo y la asistencia que prestan los médicos, así como sobre la actividad de todos los centros médicos de la zona.
El robo fue descubierto por un inspector al llegar a su puesto de trabajo el lunes 1 de febrero. SEgún fuentes del centro, "no habían forzado la puerta ni tocado los demás equipos informáticos que había en el despacho", por lo que suponen que los ladrones tenían una copia de la llave. en cambio, la Jefatura Superior de Policía informó de que "los ladrones accedieron por una ventana tras romper el cristal".