El radicalismo decidió sumarse a la coalición de partidos políticos que acompañará la candidatura de Jorge Telerman a jefe de Gobierno, en una decisión tomada por la conducción que debe ser ratificada por la Convención local de la UCR. "Vamos a formar parte de esa coalición política con el partido socialista, la Democracia Cristina y otras fuerzas que va a sostener la candidatura de Telerman", señaló Jesús Rodríguez, presidente de la UCR porteña.
La decisión se adoptó en una votación a mano alzada en la que la posición de sumarse a la coalición que respalda a Telerman ganó por una amplia mayoría, y donde no faltó el folklore de las barras que con cánticos pugnaron para defender una y otra posición.
Tras la votación, la convención pasó a un cuarto internedio hasta el 10 de abril, momento en que decidirá cómo integrar la lista de la UCR que acompañará a Telerman.
Para aprobar esa nómina en forma reglamentaria hay plazo hasta el 14 de abril, según indicaron a Télam fuentes partidarias.
Antes de la convención, la decisión política de avanzar en el acuerdo con Telerman se terminó de definir durante una reunión que mantuvieron representantes del jefe de Gobierno con los referentes del radicalismo.
Allí estuvieron el sindicalista Alejandro Amor y el secretario general Raúl Fernández, en representación de Telerman, y Jesús Rodríguez y Rafael Pascual en nombre de la UCR.
En esa reunión previa, radicales y telermanistas acordaron que la UCR tendrá dos representantes en la lista de candidatos a legisladores porteños y que se sentará a "la mesa de discusión" sobre la definición del vicejefe que acompañará a Telerman.
Según fuentes del radicalismo, el acuerdo implica que integrarán "a dos dirigentes entre los primeros nueve" candidatos en el caso de que haya una lista única legislativa y que opinarán sobre el nombre del candidato a vicejefe.
La UCR sostiene que llevaron a esa reunión el nombre de Silvana Giudice -ministra a cargo del Proyecto Bicentenario- como alternativa para integrar la fórmula en caso de que no prosperen las negociaciones con el ARI para sumar a Enrique Olivera y encuentre resistencia la ministra de Derechos Humanos y Sociales, Gabriela Cerruti.