Así mismo anunció que próximamente se entregarán pruebas de vida de algunos secuestrados, aunque indicó que no puede precisar cuándo se darán a conocer, ni tampoco la fecha en que serán liberados los dos rehenes. "Van a enviar pruebas de supervivencia que seguramente están en camino", afirmó.
Al término de la reunión con monseñor Salazar, presidente de la Conferencia Episcopal Colombiana, la senadora catalogó el encuentro como de "muy bueno" argumentando que "fue un acercamiento para descentrar el proceso, para ver cómo podemos ponernos de acuerdo. En términos generales fue una reunión muy cordial y muy amable".
Así mismo, Córdoba dijo que solo empezará su tarea de mediación ante las FARC cuando el presidente Álvaro Uribe la reciba, porque "hay que tener claras las condiciones del Gobierno para saber cómo se avanza".
Además explicó que no puede tener contacto directo con los guerrilleros, porque para ese papel solo fueron autorizados por el Gobierno la Iglesia Católica y el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR).
La congresista opositora, insistió en la necesidad de que el mandatario formalice la autorización que le dio el pasado 8 de julio para que reciba a los rehenes, luego de que las FARC le ratificaran que siguen dispuestos a nuevas entregas unilaterales de cautivos.
"Mi labor de mediación para las liberaciones y el intercambio humanitario está supeditada a que el señor presidente de la República me confirme oficialmente y proponga las condiciones del intercambio", advirtió.