Y aunque
Uribe no citó a ningún país como proveedor de los arsenales, hizo un llamado a la comunidad internacional para que
"pongan freno a la venta de este material bélico a los grupos armados ilegales del país”.
"Hemos elevado nuestra queja a través de los canales diplomáticos a los respectivos países", afirmó.
Ante este nuevo panorama, el presidente agregó:
"frente a eso hay dos opciones...o nos ponemos a apaciguar o procedemos con firmeza. Si procedemos con firmeza la comunidad internacional tiene que pensar que en lugar de tener laxitud para venderle estas armas a los terroristas, tienen que contar con firmeza para cooperar con la democracia colombiana en la derrota del terrorismo”.
“Si asumimos la actitud de apaciguamiento, las FARC disparan esos lanzacohetes y adquieren más, y nadie se frena en la comunidad internacional para vendérselos y ellos tampoco van a considerar si los disparan o los accionan contra el pueblo colombiano".
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