La mayoría del PP en la Diputación Permanente ha rechazado convocar un pleno extraordinario después de que se haya divulgado que tres ex guardias civiles al cargo de
Sergio Gamón -actual director de Seguridad y ex director general de Seguridad con Prada- declarasen ante el juez instructor que los seguimientos denunciados por el propio Prada existieron, aunque asegurasen que eran tareas de contravigilancia y seguridad, no espionaje.
Así pues, las explicaciones que demandaba
Maru Menéndez, portavoz del PSOE, sobre "
seguimientos utilizando fondos y medios públicos" a miembros del propio Gobierno como Prada o al vicealcalde de Madrid
Manuel Cobo -que llevaron los hechos ante el juez- no tendrán lugar. Tampoco la dimisión
"inmediata" de
Francisco Granados como máximo responsable de la consejería exigida por
Inés Sabanés, portavoz de IU. En cambio, destacó la oposición,
Esperanza Aguirre sí exigía este mismo jueves por la mañana saber todos los detalles del quién, cómo cuando y por qué había autorizado o filtrado las supuestas
escuchas ilegales a miembros del PP (vea el vídeo pulsando en el enlace) denunciadas desde Génova.
Menéndez calificó de "
vergüenza" la doble vara de medir de los populares, a los que a la luz de las revelaciones judiciales acusó de mentir en la comisión parlamentaria de investigación.
David Pérez, portavoz del PP, defendió en cambio que sus rivales sólo buscan reeditar un "
cuento de los espías" que quedó cerrado de forma
"transparente" en la comisión, investigaciones que, insistió por enésima vez, "
el Partido Socialista no permite allí donde gobierna".