El citado incremento supone un aumento de 4.848 nuevos federados durante los meses de julio y agosto –algo más de 2.400 mensuales de media–, lo que convierte el balance total anual en positivo, con 1.547 licencias más con respecto a primero de año, una cifra que en porcentaje supone el 0.46% en términos absolutos.
Estos registros, más modestos que en años anteriores, responden a la actual coyuntura de crisis económica pero cimentan al tiempo el gran crecimiento experimentado por el golf en España desde hace ya un par de décadas. No en vano, en 1990 apenas había 45.000 jugadores en España, el listón de los 100.000 se rebasó en 1996, se registraron 200.000 en los primeros meses de 2002, a mediados de 2004 se contabilizaron 250.000 y finales de 2006 se superó la mítica barrera de los 300.000 federados.
Es preciso destacar en este marco de crecimiento sostenido lo acontecido en Madrid, donde se ha superado la cifra de más de 96.000 federados, el deporte con más licencias en esta Comunidad Autónoma, por encima incluso del fútbol o el baloncesto.
Andalucía, con casi 51.000 licencias, se consolida en la segunda plaza de este Ranking, seguida de Cataluña, al borde de las 46.000. La Comunidad Valenciana, por su parte, está a punto de superar el listón de las 23.000 licencias, mientras que País Vasco se consolida por encima las 20.000. Castilla y León –con más de 18.000– y Galicia y Asturias, con más de 12.500 y 10.000 respectivamente, son las otras Comunidades Autónomas que tienen 5 dígitos para computar su número de federados.
Destacar asimismo que en Castilla La Mancha se superó el listón de las 7.000 licencias durante el pasado verano, en concreto hasta 7.046 federados.