La Jet Set del Bronx
miércoles 09 de septiembre de 2009, 18:25h
Actualizado: 15 de septiembre de 2009, 13:57h
La violencia urbana, la guerrilla callejera, las batallas campales o “armarla sin sentido” no es patrimonio de un pueblo ni de una zona de Madrid. Lo que ha ocurrido en Pozuelo de Alarcón este fin de semana demuestra de una manera bastante empírica que la idiotez no entiende de renta media municipal, ni de supuestos oasis sociales. Es tonto el que hace tonterías: no depende del precio de la camisa que se ponga ni de lo que cobren sus padres.
Luego hay otra tentación. Cuando a un alcalde le preguntan por un incidente masivo en su municipio siempre tiene dos titulares básicos: “los alborotadores son de fuera” y “no hay bandas organizadas en el municipio”. El alcalde de Pozuelo Gonzalo Aguado ha cumplido con los dos clásicos: son sus primeras fiestas de septiembre como primer edil y seguro que no las olvida. Lo de las bandas tiene su aquel pero lo de “que no son de aquí” tiene mucho más recorrido. Si en Pozuelo la lían unos de Aravaca ¿es acaso menos preocupante? A los vecinos les da igual quien la monta, lo que quieren es que no se monte. La combinación de “mucha gente”, “mucho alcohol” y “poca educación” a veces resulta explosiva: y si a eso le sumamos los nuevos medios de comunicación que no todos saben utilizar tenemos el panorama que todos conocemos.
Por supuesto que el debate tiene que ver con el ocio de los jóvenes: después de los incidentes de este fin de semana hemos reabierto grandes dudas como si resulta eficaz la lucha contra el botellón o si no hay otra manera de divertirse que saliendo a las doce y regresando a la hora del desayuno. En este tipo de temas es muy fácil traspasar la línea roja de parecer un carca o un macarra antiglobalización. Pero estamos para traspasarlas. Quizá como premio al análisis simplista de las últimas horas está ese que mira casi con buenos ojos que esto haya ocurrido en Pozuelo. Ese análisis que poco más o menos cree que son unos niños de papá o unos Pijo-Borrokas. No se dejen llevar por análisis simplones que no sirven. Este es un problema serio.