Ecuador, que el año pasado declaró una cesación de pagos sobre parte de sus pasivos externos para luego recomprarlos, dijo el lunes que la reestructuración y el alivio de su deuda eran situaciones urgentes.
El ministro de Relaciones Exteriores del país andino, Fander Falconi, dijo a la Asamblea General de Naciones Unidas que Ecuador no podía seguir dando más prioridad al pago de su deuda externa que al financiamiento de sus fuerzas productivas.
"Para nuestros países, la reestructuración y el alivio de nuestra deuda externa es urgente", dijo el ministro en su discurso.
"No podemos seguir dando mayor prioridad al pago del servicio de la deuda externa en detrimento del financiamiento de la recuperación de la producción y el desarrollo", agregó.
Ecuador, miembro de la OPEP, logró recomprar el 91 por ciento de sus bonos 2012 y 2030 tras haber declarado una moratoria sobre el pago de esos papeles, sentando un inusual precedente como un país que incumple su deuda cuando está en condiciones de honrarla.
El presidente Rafael Correa, que llegó a su cargo con el lema "la vida antes que la deuda", dispuso el segundo default del país en menos de una década el año pasado, después de que una auditoría decretó que parte de los pasivos eran "ilegítimos".
El canciller ecuatoriano criticó al Fondo Monetario Internacional y al Banco Mundial por recomendar medidas contrarias al bienestar de las naciones deudoras.
"Reiteramos nuestros cuestionamientos sobre el rol de las instituciones internacionales de crédito, el FMI y el Banco Mundial, dado que cooperan activamente en la implementación de medidas económicas y políticas contra los países", afirmó Falconi.
"También rechazamos, basados en los principios de soberanía, las relaciones con centros de arbitraje como el CIADI, que sólo sirven para juzgar, sentenciar y beneficiar los intereses trasnacionales por sobre los nacionales", indicó.
El CIADI es el tribunal del Banco Mundial para resolver disputas de inversión.
"Enfrentamos una gran tarea pendiente en lo concerniente a los efectos de la crisis financiera. La crisis ha mostrado que el capitalismo como modelo económico no es viable", sostuvo el ministro.