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Todo parece indicar que (...) no fue cuestión de aguas, llegaron al propio territorio. Se ha señalado que ha sido un incidente (en el marco de) una persecución en caliente de algunos contrabandistas, pero (el ministro Alfredo Pérez)
Rubalcaba ya pidió disculpas y ayer ya los resolvimos", resumió
Moratinos en rueda de prensa en Bruselas.
El jefe de la diplomacia española aseguró no conocer los detalles de lo sucedido porque le informaron anoche en el curso de una cena con sus colegas de la UE y pidió tiempo para "
conocer la versión de la Guardia Civil", antes de confirmar si los agentes desembarcaron en la ciudad de Gibraltar, tal y como apuntó este martes a los medios el primer ministro gibraltareño,
Peter Caruana. "
Esperemos que no se repita este hecho, (pero)
me va a permitir que conozca cuál es la versión de la propia Guardia Civil", insistió.
Interior confirma la 'versión Caruana'
Según informa la Comandancia de Algeciras, ayer día 7 de diciembre a las 19:45 horas se detectó con una cámara del SIVE de Carboneras (Algeciras) una embarcación sospechosa. Este hecho se puso en conocimiento de los agentes de una zodiac del Servicio Marítimo de la Guardia Civil con base en Algeciras, que establecieron contacto visual con la embarcación sospechosa y procedieron al intento de identificarla.
El relato de Interior agrega que la lancha emprendió la huida, cuando ya era de noche, con reducida visibilidad y "
cambiando continuamente de rumbo". "
En ese momento fue perseguida por la embarcación oficial hasta que la zodiac sospechosa embarrancó en tierra. Los ocupantes salieron corriendo y fueron perseguidos por los cuatro guardias civiles del Servicio Marítimo", apunta el comunicado.
Acto seguido fueron los propios agentes, cuando iniciaron la persecución, quienes realizaron "
señales acústicas y luminosas" para alertar al personal de la Policía Gibraltareña que estaba en el muelle del puerto de Gibraltar. Posteriormente la Policía del Peñón se hizo cargo "
de los sospechosos y pidió a los guardias civiles que les acompañaran a las dependencias policiales en Gibraltar".
Interior recalcó que según manifiestan los propios guardias civiles,
"en todo momento el trato recibido fue muy correcto", mientras que los dos sospechosos quedaron a cargo de la Policía de Gibraltar acusados por un delito de "
entrada ilegal en Gibraltar y utilización de embarcación no permitida".
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