“Ante nosotros tenemos un Año Nuevo 2010 en el que sortearemos las dificultades que se nos presentan y emplearemos todo nuestro espíritu emprendedor e incansable”, ha afirmado durante su tradicional mensaje navideño, que hoy emitirán las televisiones de la Comunidad Foral y al que se puede acceder a través del portal web del Gobierno de Navarra (www.navarra.es).
Tras expresar sus mejores y más cordiales deseos de paz y alegría para estas fiestas, el presidente Sanz ha querido compartir con la ciudadanía algunas reflexiones sobre el año que termina, “caracterizado – ha dicho- por una profunda crisis económica de magnitud internacional, que ha afectado duramente” a la sociedad, a la economía y a las familias.
Según ha recalcado, el desempleo es el mayor problema común de la Comunidad Foral, problema al que el Gobierno de Navarra dedica y dedicará todo su esfuerzo. Al respecto, ha dirigido un saludo especialmente “afectuoso” y un “mensaje de ánimo y esperanza” a las cerca de 40.000 personas que carecen del empleo “necesario que les permita a ellos y a sus familias vivir normalmente y desarrollar sus capacidades humanas”.
Acontecimientos de 2010 y violencia
Como principales acontecimientos del 2010, el Presidente se ha referido a la presidencia española de la Unión Europea y al Año Jacobeo. El primero, ha comentado, constituirá un “momento decisivo para demostrar el compromiso de España y los españoles con la potenciación de la gran Europa, de ese gran motor político, social y económico del mundo, con 27 estados, con una historia común, con una cultura acendrada y amplísima, con unos valores arraigados y un afán compartido de construir un mundo mejor”. Y debido al Año Jacobeo, ha recordado que Navarra recibirá a miles de peregrinos.
Por otro lado, el Presidente ha puesto de manifiesto la decisión de “erradicar todo tipo de violencia”. Se ha referido expresamente a la ejercida contra las mujeres –“nos indigna personalmente y nos humilla como sociedad”, ha apuntado- y al terrorismo. Sobre este último, ha abogado por impedir que sus impulsores cuenten con espacios de impunidad donde ejercerlo o justificarlo. Por otro lado, Sanz ha resaltado que la promoción de la justicia y la cooperación con los países del Tercer Mundo constituye uno de los “mejores medios para evitar las guerras y las masacres”.
Ante la consideración de que Navarra, España y el mundo necesitan de cada persona para progresar, ha solicitado a la ciudadanía como propósito para el Año Nuevo su “compromiso para participar en los asuntos de todos”.
Finalmente, el Presidente ha tenido en su intervención un recuerdo especial para los jóvenes, a los que ha pedido que se esmeren en su formación; para los trabajadores, por su “espíritu constante” de mejora; y para las personas mayores, a quienes a agradecido “emocionadamente su experiencia y el trabajo de tantos años”. Igualmente ha recordado a quienes celebran las fiestas solos, a quienes padecen enfermedad o se sienten “marginados, olvidados o tristes”, y a quienes les ayudan; a cuantos viven fuera de su tierra natal; y a los voluntarios, misioneros o cooperantes “que ejercen su admirable y generoso trabajo entre los más necesitados”. “Estoy seguro que así entre todos, conseguiremos una Navarra mejor y un mundo más humano, más justo, más solidario”, ha concluido.