www.diariocritico.com
Joyas de pasarela

Joyas de pasarela

¿Era Marilyn Monroe la que decía que los diamantes eran los mejores amigos de las chicas? Si no era Marilyn Monroe sería alguna actriz de similar perfil. Mi colega y sin embargo amiga Mara Calabuig suele decir que el éxito de una mujer se mide por sus joyas. Joyas que, evidentemente, se compra ella sin esperar que hombre alguno tire displicentemente de tarjeta de crédito.

Afortunadamente, hoy en día hay joyas para todos los gustos y de todos los precios, siempre y cuando no hagamos caso de la malévola frase de la inefable Coco Chanel: “Pocas mujeres saben llevar joyas”.

Claro que si nos ponemos así pocas mujeres saben llevar pieles, zapatos de tacón o sombrero. El caso era meter el dedo en el ojo de la rival. Así era Coco en la intimidad. La señorita de la Rue Cambon se recargaba de joyas, y las consideraba, como los perfumes, necesarias para seducir. Chanel siempre llevaba dos alhajas: el anillo de topacio que una vieja le dio como talismán cuando tenía 16 años y el fino collar de perlas que le regaló Arthur Capel como prenda de amor.

Pero para exponernos al público nada mejor que unas joyas de pasarela. Unas joyas a la moda. La firma de Burriana (Valencia) Le Cadó ha vuelto a confiar en Ángel Schlesser, Antonio Pernas, Devota&Lomba, Roberto Torretta y Eio Berhanyer para dar vida a la séptima edición de “Joyas de moda”. Estos cinco magníficos miembros de la Asociación de Creadores de Moda de España han cogido de nuevo la aguja y el buril para dar una versión diferente de su creatividad en una hechura de oro de dieciocho quilates.

Ángel Schlesser sigue apostando por las gemas desprovistas de talla, en un claro reflejo de su elegante sobriedad llevada al adorno. Sus joyas hacen juego con su ropa, hecha para una mujer ajena a las florituras, práctica y que va al grano.

Antonio Pernas es más barroco y juega con la amatista y el cuarzo fumé, creando composiciones rotundas y más apropiadas para mujeres amantes de la vida novelada.

Devota&Lomba busca la inspiración en los años cincuenta y, como escribe el sociólogo y experto en moda Pedro Mansilla, reinventa las propuestas vintage.

Roberto Torretta se traslada al París de los inicios del siglo XX y se inspira en la delicada joyería Art Decò.

Elio Berhanyer rinde su particular homenaje a la luna. El creador cordobés ha lanzado dos líneas, la primera, bautizada con el nombre de “joyas selenitas”,  realizada con amatistas, topacios y citrinos de distintas medidas. En la segunda, mezcla zafiros blancos y ónix, en un mismo tono, como símbolos perfectos del día y la noche.

O sea, joyas donde elegir para ir a la moda y lucirlas en la pasarela de la vida.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+

0 comentarios