Robert Patiño, presidente de la Federación de Centros Universitarios de la Universidad Simón Bolívar, dijo que "La denuncia es que estamos siendo atacados sistemáticamente por grupos violentos que no representan ninguna opción, grupos que son una minoría", dijo Patiño.
Se refirió también a la intimación de la que son objeto por diferentes medios. Citó el caso de la Defensoría del Pueblo que instó a la Fiscalía investigar (a la USB), por un comunicado que hizo la rectoría a los profesores de apoyar al movimiento, sin incurrir en la violencia, acusándolos de incitar a la insurrección.
Ante esa situación, señaló que "este martes el movimiento estudiantil estará en la Fiscalía consignando las pruebas de que somos inocentes, que los violentos son otros".
Por su parte, Roderick Navarro, presidente de la FCU-UCV, lamentó que su mensaje no haya salido por los medios oficialistas. A su juicio, "quieren poner el pueblo contra el pueblo".
Manifestó la solidaridad con los estudiantes de las universidades del interior, en particular con las de Mérida y Barquisimeto, que habían sido reprimidos por las policías de esos estados.
Nissar El Fakhir, presidente del centro de estudiantes de la UCAB, reiteró que el movimiento estudiantil seguiría en la calle, asegurando que sería de manera pacífica. "No piensen ni crean que por estar del lado de los que estamos dando la cara acabarán con el movimiento, porque este movimiento es de todos, es del pueblo".