La Fiscalía de Sevilla ha solicitado el procesamiento por los presuntos delitos de agresión sexual continuada y abandono de familia para los dos hombres, residentes en la barriada sevillana de Los Pajaritos, cuñados entre sí y padres de ochos menores, que supuestamente abusaron sexualmente de tres de sus hijas cuando tenían seis y siete años, a las que incluso se habrían intercambiado para abusar de ellas.
En este sentido, fuentes del Ministerio Público informaron a los periodistas de que el fiscal ha solicitado la incoación de sumario y el procesamiento por los presuntos delitos de agresión sexual continuada y abandono de familia tanto para los padres como para las otras cuatro personas que permanecen imputadas por el Juzgado de Instrucción número 16 de Sevilla, como son las madres de las menores y dos amigos de la familia.
De igual modo, las mismas fuentes recordaron que el pasado viernes se exploró a las tres menores supuestas víctimas de las agresiones sexuales, con la presencia de los psicólogos, todo ello como prueba preconstituída al objeto de evitar que las niñas tengan que acudir a declarar durante la celebración del juicio oral.
Y es que el Juzgado de Instrucción número 16 mantiene imputados a dos hombres, residentes en la barriada sevillana de Los Pajaritos, cuñados entre sí y padres de ochos menores, por supuestos abusos sexuales cometidos en 2008 sobre tres de sus hijas cuando tenían seis y siete años, unas violaciones en las que, presuntamente, habrían participado otros dos amigos de la familia.
De igual madre, las madres de las niñas están imputadas por conocer las agresiones y no impedirlas. Tras tener conocimiento las autoridades de estos hechos, el servicio de protección de menores de la Junta declaró a los niños en desamparo y prohibió a las familias acercarse a ellos. El juez ordenó el ingreso en prisión preventiva de los padres, de iniciales A.M.M. y J.M.P. y de unos años 40 años, que finalizó ocho meses después.
PETICIÓN DE CASTIGO DURO
Por otra parte, la consejera para la Igualdad y Bienestar Social, Micaela Navarro, aseguró que entiende "cualquier reacción" porque es una cosa "a la que no encuentro ni calificativo" después de que los vecinos de la barriada sevillana de los Pajaritos pidieran un "castigo duro" e incluso "cadena perpetua" para los dos hombres cuñados entre sí y padres de ocho menores, que supuestamente habrían cometido abusos sexuales en 2008 sobre tres de sus hijas cuando tenían seis y siete años, a las que se intercambiaban para abusar de ellas.
Según la consejera, los jóvenes, están "absolutamente protegidos y atendidos como se merece un menor". Además, matizó que "cualquier cosa que se haga contra la voluntad de una persona me parece una aberración, si es contra la voluntad de unos menores doble aberración, pero en este caso es que encima estamos hablando del propio entorno familiar".
En este sentido, consideró que es "algo que tampoco debería sorprendernos", ya que en muchos de los casos de abusos a menores "se dan en el entorno familiar". Así, indicó que se produce en un 30 por ciento de los casos.
Asimismo, manifestó que la Junta de Andalucía "siempre" tiene que actuar "en cuento tiene sospechas, no digo ni siquiera conocimiento", de que algo le puede pasar a los menores. Además, añadió que no sólo la Junta sino "cualquier persona que tenga sospechas de que puede estar pasando algo anormal con unos menores, tiene la obligación de comunicarlo".
Navarro, que este lunes se encontraba en Málaga inaugurando una jornada sobre la igualdad de oportunidades en las mujeres y hombres, en el marco de la celebración del décimo aniversario del Boletín Jurídico 'Articulo 14', indicó que se entenderá cuando "algunas veces a pesar de que el propio entorno de la familia, de los vecinos, piensen que lo que hemos hecho es una barbaridad porque hemos retirado a unos menores, siempre que se retira unos menores es porque hay algún motivo para hacerlo".
En este sentido, añadió que en este caso, el ocurrido en la barriada sevillana, y en otros muchos "si después se demuestra que no había necesidad, pues no pasa nada pero siempre hay que intentar poner a salvo en todo momento a los menores".
Por último, reflexionó y matizó que a raíz de este caso deberíamos entender "mejor" cuando "digo que no puedo hablar de una retirada de unos menores" o por qué la Junta de Andalucía toma "determinadas decisiones a la hora de asumir una tutela".
"No siempre se comprende, y no siempre se comprende porque nunca se puede explicar el por qué se decide tomar una decisión y proteger a unos menores, aunque en ese momento, los propios vecinos, que probablemente este lunes con toda la razón del mundo, piden condenas muy duras para los supuestos agresores, en aquel momento, no digo en este caso concreto, sino en general, tampoco entendieran porque la Junta de Andalucía actuaba".