Dos personas han fallecido en un accidente de tráfico a causa de placas de hielo en la carretera de Torreperogil tras la nevada caída en la provincia de Jaén. Las carreteras de Andalucía son unas de las más afectadas por el temporal de lluvia, nieve y viento que están sufriendo diversas comunidades autónomas, según ha informado la Dirección General de Tráfico (DGT).
La lluvia ha obligado a cortar varias carreteras, entre ellas, la N-357 en el municipio gaditano de Algeciras; la N-442 en la localidad onubense de Palos de la Frontera; la N-331 en el municipio malagueño de Antequera; la A-6000, que une las localidades jiennenses de Mengíbar con Villargordo; y la A-6075 en el municipio jiennense de Villanueva de la Reina en dirección a Cazalilla.
Además, hay que usar cadenas para circular en diversas vías jienneses: la A-317 a la altura de Hornos; la A-326 en Pozo Alcón, en el puerto de Tíscar; la A-6050 a la altura de Los Villares; y la A-315 en Torreperogil.
Precisamente en esta última carretera, en la que hay placas de hielo, han fallecido dos hermanos gemelos de unos 30 años vecinos de Peal del Becerro al chocar el coche en el que viajaban con un camión.
También son necesarias las cadenas en el puerto granadino de La Mora. El de la Ragua, en el acceso a Sierra Nevada, está cortado al tráfico rodado.
Asimismo, la línea ferroviaria Jaén-Espeuly permanece cerrada desde el lunes, ya que las lluvias han provocado un deslizamiento de un terraplén, que sirve de sujeción a la infraestructura ferroviaria.
El delegado provincial de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía en Jaén, José Castro, informó hoy de que a las 10,00 horas se dieron las instrucciones, "como siempre" cotejadas a nivel técnico por los servicios centrales de coordinación y con los directores de cada presa, de desembalsar diez metros cúbicos por segundo del pantano del Tranco de Beas -el mayor de la provincia, con una capacidad de 498 hectómetros cúbicos-, una decisión adoptada una vez que se han evaluado los caudales del río Guadalquivir.
En declaraciones a Europa Press, Castro explicó que aunque se había pensando soltar un caudal de 25 metros cúbicos finalmente se ha optado por que sean diez metros cúbicos y, según recalcó, para ello se han evaluado "todos los caudales" del río y prestando una especial atención a la pedanía de Villacarrillo de Mogón.
Durante la jornada de hoy estarán muy pendientes de "si va subiendo o no", de tal forma que todo "irán en función de los niveles que permita el Guadalquivir", aunque afirmó que no tienen previsiones de que haya "grandes crecimientos".
En cualquier caso, precisó que las decisiones aumento "serán progresivas y en pequeñas aportaciones y será siempre en función de que las aportaciones del cauce de otros arroyos no sean muy importantes". Así, trabajan con la idea de que la aportación de diez metros cúbicos mantenga en Mogón los niveles de ayer por la tarde y que, por tanto, no llegue a "grandes niveles".
"En todo caso, la decisión de soltar agua es en una cantidad mínima", manifestó Castro, quien precisó que por motivos técnicos se ha adoptado esta medida, en la que además se ha tenido en cuenta la previsión de que en los próximos días habrá lluvias "no muy intensas" y que por eso es aconsejable soltar "poco a poco" a partir de ahora, siempre con el objetivo de que durante los meses de marzo y abril "no se supere el 85 por ciento".
CRECIDA DEL ARROYO DE LA ARGAMASILLA
Por otra parte, al menos veinte viviendas de Écija se han visto afectadas por la crecida del arroyo de la Argamasilla, que ha inundado parte del casco histórico de esta localidad de unos 40.000 habitantes. Según fuentes municipales, la crecida de este afluente del río Genil, que cruza soterrado parte del casco urbano, ha anegado la zona de Puerta Osuna pero también calles cercanas al centro histórico.
Según el concejal de Seguridad Ciudadana y Movilidad, Manuel Torres, "es la cuarta vez en los últimos tres meses que la zona se anega", aunque en esta ocasión "ha sido, con diferencia, la más grave y la que ha afectado a más calles y hogares".
Torres ha asegurado que la riada ha afectado a los bajos de viviendas, a sótanos y unos quince garajes. Por su parte, la crecida del río Genil ha vuelto a dejar incomunicada la pedanía de Isla del Vicario al anegar las aguas el camino de acceso a esta zona.
Cuatro familias siguen en sus viviendas, pues no desean dejarlas, aunque Protección Civil vigila la pedanía, donde al menos treinta viviendas que ya han sufrido frecuentas anegaciones en las ultimas semanas han vuelto a verse afectadas la pasada madrugada, según el Ayuntamiento.