La detención se registró después de que una patrulla de la Policía Foral observara cómo un vehículo golpeaba a otro al salir de un aparcamiento. Los agentes vieron que el conductor presentaba síntomas de consumo de alcohol, y la prueba a la que ha sido sometido ha triplicado el valor máximo permitido. Además, cuando le requirieron la documentación comprobaron que carecía de permiso de conducir porque nunca lo había tenido, según informó el Gobierno de Navarra en un comunicado.
Con la detención practicada hoy, son en total quince las personas arrestadas por La Policía Foral desde el pasado día 7 por delitos contra la seguridad en el tráfico, la mayoría de ellos, nueve, por superar el límite máximo de alcohol autorizado para conducir, mientras que en cuatro casos se trataba de personas que habían perdido la totalidad de los puntos del carné. En uno de los conductores concurrían dos delitos, como ya se ha indicado, no haber obtenido nunca la licencia y multiplicar por tres la tasa de alcoholemia.