El llamado “Clan de Alcalá” que, durante casi una década ha marcado el rumbo del PSOE andaluz, vive sus horas más bajas. Tras la muerte del recordado Alfonso Perales, Luis Pizarro fue el encargado de colocas sus peones en puestos claves tanto de la Junta como del partido. Chaves, como era habitual en su forma de ser, se dejó manejar. Griñán ha puesto pie en pared y ha acabado defenestrando a Pizarro de la vicesecretaría general del PSOE-A, aunque le mantiene en la Junta como consejero deGobernación y Justicia por cumplir aquella máxima que dice que el PSOE no deja nunca tirados a sus fieles servidores. No doy un cuarto por el pregonero y para mí que Luis Pizarro tiene sus días contados en la administración pública andaluza. Ya veremos cuánto dura, quizás dure lo que dure dura. ¿Entienden el trabalenguas? Otro día se lo explico.