miércoles 31 de marzo de 2010, 21:41h
Última actualización: sábado 10 de abril de 2010, 00:01h
El Presidente, públicamente ha pedido la renuncia de todo su gabinete; para según sus palabras, hacer los cambios que él cree conveniente; está dentro de sus potestades constitucionales. Lo raro está en que a este pedido, se suma el señor Comandante General de Policía y ahora, de acuerdo a la información de prensa el Jefe de Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas. Por qué digo ¿algo raro está pasando? Porque tanto el jefe policial como el jefe militar no son parte del gabinete; en lo referente al Jefe del Comando Conjunto; hay dos leyes -Orgánica y de Personal de las FF.AA.- en donde se señala en forma clara y categórica, como es designado y el tiempo que durará en su cargo.
Si voluntariamente quiere dejar dichas funciones el Jefe Militar, está en su legítimo derecho, para eso, simplemente debe solicitar su disponibilidad o baja directa; es más, dentro de pocos días cumplirá el tiempo de servicio en esa función (dos años) y de acuerdo a la Ley Orgánica y de Personal, obligatoriamente cesará en su cargo y deberá dejar las Fuerzas Armadas, en buen romance: se le termina la carrera.
Una información de hace unos días, hacía alusión a la situación del alto mando militar, que en pocos días (mes de abril), el Jefe del Comando Conjunto de las FF.AA. y los Comandantes del Ejército y de la Fuerza Aérea, cumplirán el tiempo de servicio para el cual fueron designados -dos años- por lo tanto deberán ser legalmente relevados; el señor Presidente tiene la potestad constitucional de nombrar sus relevos en concordancia a la Constitución y a las leyes respectivas. En esa misma información decía que el gobierno estaría estudiando la posibilidad de extender el plazo de permanencia del General Fabián Varela, actual Jefe del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas, (La Ley de Personal, establece en su Art. 46: “Los cargos de Jefe del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas, Comandante General de Fuerza, (…) serán desempeñados por una sola vez y por un período máximo de dos años en cada uno de ellos”).
Si el gobierno decide extender el plazo, rompería toda norma legal, jamás vista en la institución castrense. No hay ley que le faculte al Presidente de la República tomar esa decisión, por excelente que fuere el Jefe militar, simplemente no puede excederse en el tiempo para el que fue designado, es decir -en forma legal- no es posible. En relación a la “renuncia” del Jefe militar, hago alusión a la reflexión que Hamlet hace en la tragedia de Shakespeare: “Algo huele mal en Dinamarca”.