Los créditos de dudoso cobro crecen un 0,86% sobre enero
La morosidad de bancos y cajas es ya la más alta desde 1996
>La cajas tienen una mora más alta que los bancos, un 5,43%
>Hay 20.000 millones más de créditos dudosos que hace un año
>El sector cuenta con provisiones para hacer frente a un descenso del 35% de los precios de los inmuebles, principal causa del aumento de la dudosidad en el sistema bancario
lunes 19 de abril de 2010, 11:58h
Última actualización: martes 20 de abril de 2010, 08:34h
La crisis no da tregua y los créditos impagados siguen acumulándose. La morosidad de los créditos concedidos por bancos, cajas, cooperativas y establecimientos financieros de crédito (EFC) cerró el mes de febrero en el 5,38%, la más alta desde abril de 1996, según datos del Banco de España. El incremento no sorprende al sector: ya en febrero Juan Ramón Quintás, el ex presidente de la Confederación de Cajas de Ahorro, "alertó del inevitable aumento de la morosidad dada la evolución de la crisis".
Por tipo de entidades y tras los establecimientos financieros de crédito, que presentan una mayor mora sobre el 10%, las cajas son las que más créditos de dudoso cobro tenían a cierre del segundo mes del año con un 5,43% de su cartera. Por detrás, los bancos registran una mora del 5,29%. En valores absolutos, los créditos totales concedidos por las entidades cerraron el mes de febrero en 1,81 billones de euros, mientras que los dudosos alcanzaron los 98.010, frente a los 78.398 millones de hace un año.
El nivel de febrero supone un incremento del 1,17 puntos respecto a la morosidad de hace un año (4,21%) y de ocho centésimas sobre la tasa del mes de enero (5,30%). Excluyendo los EFC, que cerraron febrero con una mora del 10,21%, la mora alcanzó el 5,27%, el mismo nivel que en abril de 1996.
El informe de Estabilidad Financiera del Banco de España ponía de manifiesto que las entidades, entre las adjudicaciones de activos, las daciones en pago y las compras, sumaban 59.700 millones diciembre de 2009. Así, el estudio calcula "toda la exposición potencialmente problemática" en el ladrillo, "que es de 165.500 millones". Para llegar a esta cantidad, tiene en cuenta los activos dudosos (en los que ya hay algún impago por un plazo de más de 90 días); los subestándar (presentan debilidades que pueden degenerar en deudas); las adjudicaciones; las compras de activos y los fallidos (pérdidas 'de facto').
El organismo presidido por Miguel Ángel Fernández Ordóñez calcula en 445.000 millones los créditos concedidos a empresas de construcción y promoción inmobiliaria. De este paquete, si se quitan las inversiones en subsectores eléctricos, infraestructuras aeroportuarias, petróleo y construcción de carreteras o vías de tren, el riesgo se queda en 402.000 millones.
El sector cuenta con provisiones totales como para hacer frente a una devaluación del 35% en los precios de los inmuebles, sin tener que recurrir a los beneficios, lo que les allana el camino en 2010, pero no todas las entidades están igualemente "armadas" frente a la crisis.