El FMI no entra en el estudio de Haití como España, y mucho menos compara este país asediado por la tragedia, porque ni la inflación, ni la tasa de paro, ni la deuda externa, ni el volumen de exportaciones e importaciones, ni la tasa de escolarización que haya que aportar para justificar comparativas con países del área euro son posibles hoy en día. Afortunadamente.
Para España, los cálculos del FMI están en línea con los del Ejecutivo de Zapatero. El Gobierno español espera que el PIB se contraiga un 0,3% este año y aumente un 1,8% en 2011 y un 2,9% en el año 2012. Además, las previsiones oficiales adelantan un desempleo del 19% este año, del 18,7% en 2011 y del 17% en 2012. Por su parte, el FMI prevé en sus nuevas previsiones que la economía española se contraerá un 0,4% este año y hará frente a un desempleo del 19,4%.
Los pronósticos de crecimiento son dos décimas superiores a los publicados en enero por el FMI, que mantuvo sin cambios su proyección para el 2011, cuando se espera que el Producto Interior Bruto (PIB) español aumente un 0,9%. Lo que sí evidencia el FMI es que del entorno de los países del euro es la economía que peor se comporta, pero hay que recordar que la crisis española empezó a manifestarse desaceleración en los últimos trimestres de 2007, mientras la economías alemana y francesa arrastraban problemas de 2004, y presentan crecimientos desde entonces en el entorno del 1%. Aún así, en 2007 España cerró con un crecimiento del 3,8% del PIB, frente a los magros 2% de la zona euro. Nuestra economía se encuentra ahora en plena digestión de la crisis, con crecimientos negativos, pero el PIB de Alemania cayó un 5,5% en 2009, y Francia un 2,2%.

Preocupación por España
El subdirector del Departamiento de Análisis del FMI, Jorg Decressin, ha subrayado que España deberá desarrollar un plan fiscal a medio plazo que sirva para anclar las expectativas y establezca medidas de apoyo al crecimiento. El cargo también ha extendido su petición "a otras economías avanzadas".
Entre estas medias, el economista de la institución ha sugerido "recortar la partida de gastos no productivos o incrementar la edad de jubilación en línea con la esperanza de vida". En esta ocasión, Decressin no entró a valorar la propuesta del Gobierno de elevar la edad legal de jubilación hasta los 67 años.
Por otro lado, Decressin ha señalado que la economía española se enfrenta a corto plazo con "dos importantes desafíos". Ambos proyectos son recortar el déficit fiscal, y que el país transforme su crecimiento desde una economía basada en la demanda doméstica y el sector inmobiliario a otro encaminado a la demanda exterior.
A este respecto, la institución internacional considera que este desequilibrio es consecuencia de la crisis financiera, aunque ha precisado que el principal responsable del mismo es la debilidad de la economía en vez de la "fuerte respuesta" del estímulo fiscal aplicado por el Gobierno, que el FMI ha calificado como "apropiado" con "una contribución limitada al déficit".
Dónde pone el acento el FMI
Lo que le preocupa ahora al organismo mundial, que recordemos erró en la previsión de las consecuencias de la crisis financiera originada por las hipotecas subprime de Estados Unidos,es el margen de maniobra para acometer reformas de calado. El informe destaca que la "principal inquietud" del FMI es que "el margen de maniobra de la política económica en muchas economías avanzadas ya se encuentra en gran medida agotado o es mucho más limitado".
La amenaza son los riesgos relacionados con el alto endeudamiento de los estados para incentivar la recuperación estos últimos años, lo que "podría socavar los avances en la estabilidad financiera y ampliar la crisis", además de "transmitirse" el deterioro fiscal a otros países.
Sin especificar cúales, aunque con la amenaza de los mercados latente sobre Grecia, España, Irlanda y Portugal, el FMI advierte que muchas economías avanzadas "necesitan implementar con urgencia estrategias fiscales creíbles y con plazos claros para recortar las relaciones deuda bruta/PIB a mediano plazo".
El organismo urge a "los países que se enfrentan a grandes aumentos de las primas por riesgo soberano" a afrontar la consolidación fiscal ya este año, en vez de 2011, como recomienda a países que no han generado dudas sobre su solvencia.
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