En 1996 padeció el embiste de un toro durante su presentación en la plaza de Autlán de la Grana, en el Estado de Jalisco, en la que también perdió mucha sangre y necesitó varias transfusiones. Dos años antes un toro le había cogido el muslo izquierdo y le hizo un corte de 30 centímetros.
Según elpais.com, el matador madrileño sufrió otra corneada de 20 centímetros en el muslo derecho en 1997 y una luxación de codo el 2001.
En años recientes también tuvo accidentes por su modo de torear. En 2007, fue corneado en Linares (Jaén) con dos heridas, de 15 y 10 centímetros. En junio de 2008 fueron tres las cornadas que recibió en las Ventas y, en agosto, sufrió otra cogida con dos trayectorias de siete y ocho centímetros en El Puerto de Santa María (Cádiz).
El resumen de accidentes se salda con la brutal cogida del sábado último cuando perdió seis litros de sangre y tuvo que ser intervenido de emergencia y sin anestesia en la misma plaza de toros de Aguascalientes para evitar que muera desangrado. La intervención del banderillero Diego Martínez, ni bien fue corneado por el toro “Navegante” el matador, fue providencial y a la postre le salvó la vida.
RECUPERACIÓN INCREÍBLE
José Tomás dejó este martes la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Centenario Miguel Hidalgo y se recupera satisfactoriamente, informó hoy su apoderado. “Los médicos que lo atienden lo sacaron de la sala de terapia intensiva, aunque le seguirán dando cuidados importantes”, dijo Salvador Boix.
José Tomás, considerado un mito de la tauromaquia, de 34 años, estará un mínimo de cinco días en el Hospital Centenario Miguel Hidalgo de Aguascalientes para evitar alguna complicación. “En su informe médico de hoy, los especialistas se mostraron optimistas por su recuperación”, agregó Boix.
“El hecho que lo traslademos a piso no quiere decir que relajemos nuestros cuidados hacia el torero. Lo hacemos por la estricta necesidad de aislarlo de tal manera que evitemos a toda costa que una bacteria o un germen más agresivo provoque una infección, que es ahora el peligro más latente”, informó el médico personal de Tomás, Rogelio Pérez.
A su vez, Alfredo Ruiz, el cirujano vascular que sacó del shock al hombre de la coleta, estimó que Tomás podrá dejar el nosocomio el fin de semana y dependerá del humor del paciente, el cual es muy bueno. “Esto ya tiene otro cariz, por fortuna. Reconozco que llegué a pensar lo peor, pero afortunadamente las cosas son totalmente distintas”.
“He hablado con él, está de muy buen humor y pendiente de todo lo que sucede. Estoy seguro que en cuanto esté listo querrá volver a torear de inmediato. Vamos, cuando él lo considere”, afirmó el padre del diestro, José Tomás Román.