lunes 10 de mayo de 2010, 22:24h
Última actualización: lunes 10 de mayo de 2010, 22:30h
Siguiendo con Chaves, no hay fin de semana en el que el vicepresidente no acuda a Sevilla para pasarlo con su familia. Y es que la soledad de Madrid debe de quemar y mucho. Uno, que suele darse largos paseos matinales, se lo ha topado en diversas ocasiones por la Palmera haciendo ciclismo acompañado por dos guardaespaldas. El pasado sábado, Chaves acudió a la Feria del Libro de Sevilla a presentar en un homenaje la biografía de José Saramago, el autor portugués que recibió de su mano la medalla de Andalucía, escrita por Fernando Gómez Aguilera. Hasta ahí nada especial. El problema le surge al delegado del Gobierno, Juan José López Garzón, quien se ve obligado a acompañar a los miembros del Ejecutivo y, dada la asiduidad de algunos a pasar los fines de semana en Andalucía, el pobre no tiene ni un sábado ni un domingo libre. Son las cargas del cargo