Ex funcionario del Gobierno es absuelto por narcotráfico
miércoles 19 de mayo de 2010, 23:29h
El ex subsecretario de Gobierno (Interior) de Ecuador José Ignacio Chauvín fue absuelto en el juicio por narcotráfico del caso conocido como "Huracán de la Frontera", en el que a ocho de los 16 implicados se los halló culpables, entre ellos los hermanos Edison y Miguel Ostaiza, informaron medios locales.
El Juzgado Segundo de Garantías Penales de la provincia costera de Esmeraldas notificó la sentencia en el caso, que se inició en 2007 cuando la Policía ecuatoriana encontró más de cuatro toneladas de droga, en una hacienda presuntamente vinculada a estos hermanos.
Los Ostaiza, según las investigaciones policiales, serían los principales miembros de una red internacional que traficaba con clorhidrato de cocaína supuestamente de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) hacia México y Estados Unidos.
Desde el comienzo de la investigación, Chauvín, acusado por un fiscal antinarcóticos de asociación ilícita con los hermanos Ostaiza, negó los cargos imputados.
Chauvín celebró la sentencia emitida pero apuntó que "todavía falta, esto es todavía largo, es una de las primeras muestras de justicia en Ecuador en este caso, pero todavía falta".
Los abogados de Chauvín, en un comunicado, destacaron que la sentencia "responde a la realidad procesal y reivindica la lucha de un humanista, que fue ilegal e injustamente imputado como parte de un complot político para deslegitimar al Gobierno".
Se refirieron de ese modo a las informaciones y acusaciones sobre narcotráfico y sobre las supuestas relaciones de Chauvín con la guerrilla de las FARC durante el tiempo que ocupó el cargo de subsecretario.
El ex subsecretario de Gobierno fue encarcelado en febrero de 2009, aunque tras pedir un recurso de habeas corpus salió en libertad en junio de ese mismo año.
Antes de ser encarcelado, el ex funcionario reconoció que se había reunido varias veces con el ex portavoz internacional de las FARC, alias Raúl Reyes, muerto en un bombardeo del Ejército colombiano a la zona ecuatoriana de Angostura, donde la guerrilla mantenía un campamento clandestino.
Chauvín admitió que conversó con jefes guerrilleros pero siempre dentro del marco de una estrategia internacional que buscaba canjear rehenes del grupo subversivo por rebeldes detenidos en cárceles de Colombia.
Los abogados anunciaron, asimismo, que pedirán una sanción para el fiscal antinarcóticos, Jorge Solórzano, quien acusó a Chauvín "sin pruebas", por "ser parte de un plan político donde se utilizó a la Justicia con engaños para tratar de hacer condenar a un inocente".
Por su parte, los hermanos Edison y Miguel Ostaiza fueron condenados a 12 y 6 años de prisión, en los grados de culpable y cómplice de narcotráfico respectivamente, así como al pago de 500 salarios mínimos.
De otro lado, la prensa colombiana informó hoy que un tercer hermano Ostaiza, Jefferson, también implicado en el caso pero prófugo de la justicia, se encontraría en Colombia bajo protección de la guerrilla.