El severo ajuste impuesto por el Gobierno nacional se notará en menor medida en Castilla y León gracias a la puesta en marcha, desde el estallido de la crisis, de presupuestos realistas ajustados a la nueva coyuntura económica.
El consejero de Presidencia y portavoz de la Junta de Castilla y León, José Antonio de Santiago-Juárez, aseguró ayer que “Castilla y León ha sido austera y rigurosa con los presupuestos”, eso sí, esta situación no evita la “imposición” de la aplicación en la Comunidad de las medidas aprobadas por el Gobierno Zapatero. Por ello, el portavoz del Ejecutivo anunció que el presidente Herrera estudia ya la aplicación de un recorte del 10 por ciento en las subvenciones y una revisión de los capítulos de ingresos y gastos del Presupuesto General de la Comunidad para el presente año y 2011 como aportación a la reducción del déficit. “Claro que algunas autonomías tienen que reducir y adelgazar presupuestos, pero Castilla y León lleva haciendo el esfuerzo desde siempre y más desde el momento que vimos llegar la crisis brutal”, aseveró De Santiago-Juárez.
En este sentido, la Junta trabajará contrarreloj para revisar sus cuentas para equilibrar ingresos y gastos para 2010 y 2011 y así efectuar la reducción del déficit marcada por el Gobierno. Según explicó junto consejero de la Presidencia y portavoz la titular de Hacienda, Pilar del Olmo, La Junta asume el "compromiso de mantener todas las inversiones en marcha” y al contrario que en el Gobierno central, en la región no se resolverán licitaciones.
La consejera hizo referencia también al recorte no concretado de 1.200 millones para las entidades locales y las comunidades autónomas, que recaerá en una cantidad de 200 millones en las primeras. "Son medidas muy duras y llueve sobre mojado, porque ya en los presupuestos de 2010 se redujo en torno a un 18 por ciento las entregas a cuenta por parte del Gobierno", recordó.
Ambos consejeros puntualizaron, sobre el análisis del presupuesto de ingresos y gastos, que se realizará con vistas al escenario que plantee el Gobierno de España para los años 2010 y 2011. Así, por el momento los recortes concretos son los planteados por el Real Decreto del pasado jueves en las nóminas de los funcionarios públicos y de los altos cargos.
La consejera de Hacienda cifró esta reducción en Castilla y León en unos 110 millones de euros para los siete meses que restan de 2010, con los recortes "impuestos" por el Ejecutivo central para los funcionarios públicos, a quienes como reflexionó De Santiago-Juárez, se señala como "culpables" de la crisis económica y se "echa a los pies de los caballos".
En cuanto a los altos cargos, Del Olmo recordó que las retribuciones de una parte de éstos se encuentran homologadas con los mandatarios estatales. Así, el presidente de la Junta y los de las instituciones de la Comunidad sufrirán la misma caída que los ministros del gabinete de Zapatero --15 por ciento--, mientras que los consejeros verán sus nóminas reducidas un 10 por ciento, al igual que los secretarios de Estado.
Así, Del Olmo explicó que se analizará también el capítulo VI de subvenciones, con una objetivo de revisión que puede llegar a un recorte del 10 por ciento, en las que aún quedan por conceder en 2010. De Santiago-Juárez incidió en que no se podrá actuar sobre las que ya están en marcha ni sobre las que tienen vinculada prestación de servicios.