Dicen que está contra el pueblo
AN rechaza pronunciamientos de la CEV
miércoles 14 de julio de 2010, 13:52h
Última actualización: viernes 16 de julio de 2010, 18:29h
La Asamblea Nacional (AN) de Venezuela aprobó este martes un pronunciamiento en el que rechazó las declaraciones de la jerarquía católica contra el Gobierno, a la que acusó de estar de espaldas al pueblo y al lado de la oligarquía.
El diputado oficialista Carlos Escarrá hizo la presentación del documento y dijo que será enviado al Vaticano como muestra de que las declaraciones del cardenal Jorge Urosa y de la Conferencia Episcopal violan el Concordato existente entre los dos Estados.
La polémica entre la jerarquía eclesial y el Gobierno surgió a principios de julio cuando Urosa dijo que el presidente Hugo Chávez violaba la Constitución al querer imponer una "dictadura comunista" en el país, y el gobernante le contestó que era un "troglodita" y un "indigno".
El documento denuncia que la Conferencia Episcopal ha devenido en una "oligarquía que, vinculada a sectores fascistas, pretende seducir al pueblo venezolano para provocar una salida violenta al proceso democrático que se está construyendo en Venezuela desde hace once años".
La nota dice que el verdadero cristianismo está en la Teología de la Liberación y en documentos religiosos como los de "Medellín y Puebla" y asegura que la revolución bolivariana tiene "un profundo contenido cristiano".
Por ello, señala el documento, las manifestaciones de la cúpula católica son "una agresión al pueblo venezolano, mayoritariamente cristiano".
La Asamblea pide a Urosa y a la Conferencia Episcopal que si quieren hacer política se quiten la sotana y debatan como el resto de los ciudadanos.
"Le pedimos a Urosa y a la Conferencia Episcopal: ¡Quítense la sotana y vamos a debatir como hombres el futuro de la patria! ¡Déjenle al pueblo los oropeles y la riqueza!", concluye el pronunciamiento.
En la presentación de motivos Escarrá adelantó que Urosa es "un pelele de la Conferencia Episcopal", que es manejada por otros prelados de mayor influencia en el organismo.
"No estaremos nunca al lado de una iglesia burocrática que se enriquece y se ahoga en el excremento de su propio poder y está interesada en que el pueblo siga siendo pobre. Ya basta de corrupción en la Iglesia Católica", expresó Escarrá.
También dijo que la jerarquía "ha traicionado" la posición originaria de Jesucristo y se ha atrincherado en unas estructuras de poder que no tienen nada que ver con el mensaje en favor de los pobres y desposeídos que caracterizó su predicación.
El también diputado oficialista Mario Isea dijo que los jerarcas católicos "usan el púlpito para sembrar odio, discordia y descalificar a un gobierno democrático".
Además, la presidenta de la AN, Cilia Flores, consideró que los modales refinados de algunos obispos y su dicción pausada y suave no son más que parte de una puesta en escena para aparecer ante la opinión pública como víctimas del Gobierno.
"Arremeten contra la Asamblea, contra el Gobierno y después se hacen las mosquitas muertas. Se hacen las víctimas", dijo Flores.
Igualmente, Flores invitó a Urosa a que vaya al Parlamento ha exponer sus puntos de vista "como vocero de la oposición".
Pugnas parlamentarias
El parlamento venezolano fue escenario también de varios roces entre diputados oficialistas y opositores.
De acuerdo a testimonios ofrecidos por reporteros gráficos presentes en la Asamblea Nacional, uno de estos choques fue protagonizado por los diputados Carlos Escarrá y Juan José Molina.
Al parecer, el dirigente del Partido Socialista Unido de Venezuela le preguntó al Diputado del Frente Humanista si su título de abogado se lo había dado Jaime Luisinchi.
De igual modo, pudo verse en imágenes transmitidas por VTV que mientras hacía uso de su derecho de palabra, Escarrá no pudo ocultar su ira al recibir la crítica de un diputado opositor que no fue identificado en la transmisión de televisión.
“Deja tu complejo, vale. Deja tu complejo. ¿Tú todavía tienes el complejo de cuando te ‘fueteaban’? Porque no tenías criterio. ¡No tienes criterio, chico! Y si tú quieres lo discutimos donde quieras”, dijo a un diputado no identificado.
En otro incidente, el diputado José Albornoz le dio un paraguas rojo a su compañero psuvista Manuel Villalba, llamándole “caperucita roja”.
Asimismo, un fotógrafo en el lugar relató que la diputada Iris Varela criticó duramente a Juan José Molina, mientras éste llevaba a cabo una intervención. Esto culminó cuando Varela se colocó unos papeles en la cabeza para protegerse y evitar que Molina la escupiera cuando hablaba