Se han hecho obras en las antiguas carreteras de Rivas y de Coslada, y la avenida del Parque
Finaliza la remodelación de los accesos al polígono industrial de Vicálvaro
jueves 24 de mayo de 2007, 17:39h
Actualizado: 10 de octubre de 2007, 11:36h
Desde esta semana los más de 45.000 vehículos que circulan por el polígono industrial de Vicálvaro han visto mejorada su movilidad y su seguridad. Es el resultado de la remodelación realizada por el Ayuntamiento de Madrid en los tres grandes viarios que discurren por este ámbito: las antiguas carreteras de Rivas y de Coslada, y la avenida del Parque.
El polígono industrial de Vicálvaro, situado entre las antiguas instalaciones del ferrocarril de Tajuña y el polígono industrial de La Dehesa, cuenta con 133 hectáreas sobre las que se levantan diversas industrias que, antes de las obras, sólo contaban con dos pasos sobre el ferrocarril para conectar con el casco urbano.
Por otro lado, las antiguas carreteras de Rivas y Coslada (hoy calles de Rivas y Boyer), que discurren por este ámbito, eran insuficientes, obsoletas y carecían de la seguridad suficiente para el elevado número de vehículos que transitaban cada día por ellas. Con las obras de remodelación, la avenida del Parque ha pasado a ser una gran avenida de 1.025 metros de longitud y más de 45 metros de anchura, donde se distribuyen aceras de cinco metros, aparcamientos para vehículos pesados, dos calzadas -una por sentido con dos carriles cada una- y un bulevar ajardinado de 10 metros de anchura.
A lo largo de su trazado se han construido tres glorietas en su confluencia con las calles de Rivas y Boyer, la calle Pirotecnia y un viario interior del polígono para facilitar el cambio de sentido. Este viario servirá para vertebrar los movimientos circulatorios dentro del polígono, así como con los desarrollos situados al norte del recinto industrial.
Carreteras convertidas en calles
En cuanto a las antiguas carreteras de Rivas y Coslada, han sido convertidas en calles, ahora denominadas de Rivas y Boyer. Tras su transformación cuentan con dos carriles por sentido separados por una mediana ajardinada, aparcamientos de entre 2,5 y 3 metros de ancho y aceras a ambos lados. En la confluencia de ambas vías se ha cosobre los que se ha actuado mejorar su funcionamiento se ha dotado también a los más de cuatro kilómetros de viarios sobre los que se ha actuado, de nueva pavimentación, red de saneamiento, red de alumbrado, señalización viaria, tanto horizontal como vertical, e instalado más de 150 farolas y 370 árboles de diferentes especies, entre coníferas y frondosas. Las obras comenzaron el verano pasado y en ellas el Ayuntamiento de Madrid ha invertido más de ocho millones de euros.