Ya basta de García Márquez, por favor…
martes 11 de enero de 2011, 21:51h
Con frecuencia encuentro en la Sala de Redacción o en los talleres en universidades a periodistas jóvenes cuyas referencias son Gabriel García Márquez (y su muletilla de que “el periodismo es el mejor oficio del mundo”) y “un poco de Kapuscinski” (¿en serio habrán leído al señor K. o solo han escuchado sus célebres frases: “Los cínicos no sirven para este oficio”, entre las más trilladas?
Quiero plantear, de frente, mi duda acerca de las lecturas de los periodistas jóvenes. Primero, dudo que lean. Segundo, si lo hacen, dudo que lean lo que es adecuado para su formación.
Es más, quiero decir -y espero que algún joven periodista entre en debate conmigo y me diga que no es cierto- que los nuevos periodistas, con pocas excepciones, han leído demasiados textos convencionales sobre teoría periodística y hasta sociología y política, pero no han leído casi nada de lo que necesitan leer: grandes crónicas, excelentes reportajes, brillantes entrevistas, contundentes artículos de opinión.
Pueden argumentar que en las universidades “eso es lo que enseñan”. O que existen profesores que nunca han pasado por una sala de Redacción y están llenos de prejuicios ideológicos. O que, por esta misma razón, muchos de esos profesores tampoco han leído lo que un catedrático, un maestro, un guía, debe leer aparte de la teoría: grandes crónicas, excelentes reportajes, brillantes entrevistas, contundentes artículos de opinión.
Mi colega y amigo de años, el periodista y novelista Byron Rodríguez, suele decir que lo primero que deberíamos hacer es talleres de periodismo enfocados en leer buenos textos. De lo contrario, añade, nunca conseguiremos que los chicos escriban bien.
Está bien que hayan leído a García Márquez. Incluso al mítico Truman Capote. Pero ya, pues. Existen decenas de extraordinarios periodistas en América Latina y España. Igual en Estados Unidos y Europa. ¿Los hemos leído?
Por ejemplo: Jon Lee Anderson, Juan Villoro, Rosa Montero, David Randall, Carlos Monsiváis, Alma Guillermoprieto, Julio Villanueva Chang, Arcadi Espada, Germán Castro Caicedo…
Y revistas: Gatopardo, Etiqueta Negra, Esquire, El País de las Tentaciones…
Y periódicos, incluso (digo “incluso” por los prejuicios de quienes pretenden decir que acá no hay buen periodismo) los nacionales.
Ya basta de García Márquez, por favor. Ya basta de mentirnos. Mientras no leamos, no aprenderemos. Y mientras no aprendamos, no escribiremos bien.
Y les juro, jóvenes, que una de las cosas que más necesitamos los ecuatorianos es tener periodistas que sepan escribir.
Atrévanse. Sean mejores, mucho mejores que nosotros.