El vicepresidente segundo y consejero de Justicia e Interior, Alfredo Prada, presentará el próximo lunes, 11 de junio, el proyecto del Campus de la Justicia de Madrid a una delegación del Banco Mundial formada por ocho personas.
Según informó el Gobierno regional, esta representación solicitó poder visitar "el que será el complejo judicial más grande del mundo y que se convertirá en un referente internacional para desarrollar la justicia ágil y próxima". Esta gran infraestructura, con más de 300.000 metros cuadrados, contará con 14 edificios y estará finalizado en su totalidad en 2011.
El primer complejo en construirse será el Instituto de Medicina Legal, obra del arquitecto Alejandro Zaera, que cuenta con una superficie de 9.360 metros cuadrados. Este centro sustituirá al Instituto Anatómico Forense, ahora ubicado en los aledaños de la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense.
El aparcamiento del entramado judicial es obra del arquitecto Richard Rogers, y dispondrá de 1.175 plazas. El edificio, circular, contará con 45.000 metros cuadrados, de ellos 1.500 serán destinados al uso comercial, y 500 a restaurantes. Este edificio "humano y amable", según sus responsables, dispone de un presupuesto de 26 millones de euros.
Mientras, el Tribunal Superior de Justicia y la Audiencia Provincial, diseño del británico Norman Foster, ocuparán una superficie de 70.698 metros cuadrados, tendrán un coste entre los 100 y 125 millones de euros, y comenzarán a construirse en breve.
Las formas de Foster
La sede del Tribunal Superior de Justicia ocupará una superficie de 25.698 metros cuadrados, tendrá 7 salas de vistas y 90 plazas de aparcamientos. Está marcada por una entrada alta y estrecha que da paso a un espacio central en forma de triángulo, donde se enfatiza la verticalidad. Desde el atrio el público podrá acceder a las siete salas de vista por medio de ascensores rápidos.
Por otro lado, el edificio de la Audiencia Provincial, caracterizada por la líneas onduladas, tendrá una superficie de 45.000 metros cuadrados, y estará distribuida en seis niveles, con dos plantas subterráneas adicionales. La construcción estará presidida por una amplia entrada y un atrio interior cubierto con un techo acristalado.
Además, un amplio espejo de agua en la planta baja, refleja la luz natural y refresca de forma pasiva el ambiente, al mismo tiempo que humidifica el aire. El ahorro energético de estas construcciones de Foster es una de sus características.
Por una parte, gracias a su orientación y a los revestimientos que incorporarán sistemas de protección lumínica se reduce la exposición solar directa de los espacios internos. Esto proporcionará sombra donde sea necesario. Del mismo modo, los jardines y amplios patios interiores favorecen las posibilidades de ventilación natural.