jueves 10 de febrero de 2011, 21:28h
Actualizado: 11 de febrero de 2011, 00:25h
Las cajas están cada día más estresadas. A 'El Mentidero' llegan noticias de todos los rincones donde las históricas instituciones de ahorro no ganan para sustos. Sus directivos, sus consejeros y los políticos que mandan en la Comunidad están que no sienten las piernas a la espera del Decreto Ley que regulará las nuevas normas que Elena Salgado les impondrá para que puedan sobrevivir al tiempo de dar tranquilidad a los mercados. Caja España/ Caja Duero (o como dicen en Salamanca, Caja Duero/España) andan buscando capital debajo de las piedras para capitalizarse.
Algo que no acaba de ver el presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera, quien ha dicho en las Cortes que “sería suicida que las cajas se capitalizaran con los requerimientos de la nueva normativa del Gobierno”. Primero: aún no se sabe cuál será la normativa exacta, y segundo: lo suicida, se comenta, sería no hacer lo que mande el Gobierno, que desde que Zapatero decidió inmolarse por España, está dispuesto a reformar lo que haga falta. Juanvi dijo en esas Cortes cosas muy raras, como que “la Junta no caerá en la tentación de regionalizar las cajas”. Es que no va a hacer falta. ¿A que caja podría regionalizar? ¿A Caja Burgos que busca los idus de marzo en Banca Cívica? ¿A Caja Ávila y Caja Segovia que viven a la espera de un milagro de Rodrigo Rato en el Banco Financiero y de Ahorros?. ¿A Caja España/ Caja Duero que tiene encima la espada de Damocles de Elena Salgado? ¡Qué cosas dice Juanvi!
Y hay más: José María Arribas, el supermán de Caja Burgos anda como perdido. No se le ve como antes impartiendo ambigüedad por todos los sitios. Ahora es Goñi el que se desgañita para anunciar, sacando pecho, que Banca Cívica estará en el Ibex35 y que pondrá en el mercado, en la Bolsa, entre un 25 y un 40% de capital. ¿Para qué? ¿Para meterlo en la Torre Pelli, ese adefesio que quieren levantar en Sevilla para anular a la Giralda? La torrecita cuesta 300 millones de euros. En plena crisis económica y cajera ese capricho de Cajasol no deja de ser una afrenta. ¿Qué piensan en Burgos de esa “faraonada”? Después de tres años de matraca las cajas no dejan de temblar.