martes 12 de abril de 2011, 10:50h
El colegio Amor de Dios de Alcorcón (Madrid) ha sido condenado a pagar 40.000 euros por haber tolerado el acoso a un menor de primera enseñanza durante tres años. Según la juez, que ha dictado la sentencia, los 40.000 euros de indemnización al menor podrían haber sido incluso 120.000, si el demandante hubiera solicitado esa cantidad que, en este caso, ampara la ley. Como era de esperar, dado el desprestigio moral que supone esta sentencia para el colegio, los profesores del centro acaban de saltar al ruedo defendiendo el buen nombre de esta institución académica.
Y también defienden a los, según la sentencia, negligentes docentes que se han visto implicados por su “actitud omisiva” en este desdichado caso de “bullying”. ¿Qué dicen los profesores?
Lo que se podía esperar: que no están conformes con la sentencia dictada porque piensan que “no recoge la veracidad de los hechos”. Aducen los docentes que la familia del niño acosado no aceptó de ningún modo que al alumno le fuese ofrecida ayuda por parte del gabinete psicopedagógico del colegio. Y, además, declaran que la madre del niño se negó a aceptar las medidas propuestas por el colegio. Los docentes niegan el acoso. Y sólo admiten que hubo “meras incidencias que toda convivencia impone y que son comunes a todos los centros educativos”. Esta bochornosa frasecita de autoexculpación demuestra que la juez ha dictado una sentencia justa. ¿Qué los acosos son meras incidencias? ¡Qué frase más vergonzosa!