www.diariocritico.com
Escritos en libertad: Encuesta paradójica

Escritos en libertad: Encuesta paradójica

martes 19 de abril de 2011, 21:53h
Actualizado: 27 de abril de 2011, 00:18h
No ha pasado inadvertida la aparente contradicción que refleja una encuesta realizada en Castilla y León ante las elecciones del próximo 22 de mayo. Subraya  el estudio demoscópico que Juan Vicente Herrera recibe un  suspenso únicamente en León, mientras que en el resto de las provincias de la comunidad autónoma el presidente de la Junta aprueba con nota alta. La misma encuesta revela, por el contrario, que el cabeza de lista del PP por León, Antonio Silván, rompe todos los registros y se le pronostica una intención de voto superior al 55%, lo que se traduce en la obtención de 8 de los 14 escaños en juego. Aumenta uno a costa del PSOE, que se quedaría en cinco, y el otro se lo arrebata a la UPL, que pierde la mitad de su representación actual. ¿Qué es lo que provoca que mientras el presidente resulta minusvalorado en León, un consejero de su gobierno aumente de forma tan espectacular la simpatía entre el electorado? La pregunta se la trasladó a Silván un avieso periodista (siempre León dando la nota) en el Foro Quevedo. El consejero de Fomento merodeó con otros asuntos, pero no eludió la pregunta, como alguno de los asistentes a la tertulia ya comenzaba a pensar. “No existe tal disociación”. Y añadió: “Hay que tener en cuenta de dónde se partía. Hay una valoración positiva creciente en León hacia la gestión de la Junta”. Vamos, que en unos cuantos comicios más, a lo mejor el presidente autonómico obtendrá ya la nota de 5. De momento, los leoneses creen que debe de seguir estudiando, aunque paradójicamente también le condenen a repetir. Silván estuvo flanqueado por el candidato de su mismo partido a la Alcaldía de León, Emilio Gutiérrez. Fue precisamente él quien subrayó que el alcalde León, el socialista Francisco Fernández, es el alcalde de capital de provincia de Castilla y León peor valorado. Al escuchar a Emilio Gutiérrez uno se imaginaba absorbido por una especie de bucle del tiempo, donde todo se repite. El candidato del PP dijo que cambiará  la forma de gobernar, que abandonará la planta séptima, esa especie de búnker de altura que parece aislar a los gobernantes y bajará a la calle, a la antigua casa consistorial donde un día a la semana la dedicará a recibir a los ciudadanos que lo deseen en su despacho. Curiosamente, Francisco Fernández alcanzó por primera vez la alcaldía con un discurso de proximidad, que opuso a la caricatura que previamente se había dibujado de Mario Amilivia, como hombre distante. Un cliché a cuya creación contribuyeron no pocos “traidores” de su mismo partido. Como diría el sabio: cuídame de los míos, que de los enemigos ya me encargo yo. Pero más allá de la anécdota, Gutiérrez se reveló como una persona con las ideas muy claras y precisas. A la política de proximidad sumó otros cuatro principios: austeridad en el gasto y control presupuestario (“porque nadie sabe lo que debe el Ayuntamiento”), garantías de seguridad jurídica, apoyo  a las empresas que se instalen en el parque tecnológico y normalidad institucional, alejada de la greña como estrategia de notoriedad. Esto último sí que resultaría revolucionario en la política leonesa. Fernando Aller. Periodista.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (2)    No(0)

+
0 comentarios