Arqueología en Gaza, cinco mil años de fascinante historia
domingo 24 de abril de 2011, 23:14h
Actualizado: 24 de abril de 2011, 23:36h
Cinco mil años de fascinante historia yacen bajo las arenas de la Franja de Gaza, desde el héroe bíblico Sansón al general británico Edmund Allenby.
Las llanas y arenosas tierras de la costa sudeste del mar Mediterráneo han sido gobernadas por egipcios, filisteos, romanos, bizantinos y los cruzados. Alejandro Magno sitió la ciudad. El emperador Adriano la visitó. Los ejércitos mongoles arrasaron Gaza, y hace mil 400 años el lugar fue invadido por ejércitos islámicos.
Gaza ha sido parte del Imperio Otomano, un campamento para Napoleón Bonaparte y un campo de batalla en la Primera Guerra Mundial. Pero la arqueología no florece aquí.
“La única forma de preservar lo que descubrimos es enterrarlo hasta que las herramientas adecuadas estén disponibles”, dice Hassan Abu Halabyea, del Ministerio de Turismo y Arqueología de Gaza.
“La falta de capacidad, de apoyo y de materiales necesarios adecuados para mantener este sitio histórico o aquél. Los enterramos para preservarlos de la destrucción”, destacó.
Waleed Al-Aqqad es un arqueólogo aficionado que ha convertido su casa en un museo de objetos antiguos, llenando sus habitaciones con viejas armas y una colección de jarras de arcilla de varios siglos.
“Esta es una herramienta de iluminación de aceite hecha en arcilla que data de la era griega. Esta es otra que fue hecha en tiempos romanos”, dice.
Placas de mármol, espadas y monedas decoran las paredes y el jardín de su casa en Khan Younis, adornada con el cartel que reza: “Bienvenidos al museo cultural de Aqqad”.
Este palestino de 54 años ha pasado tres décadas buscando y excavando, a veces en áreas riesgosas cerca de la fortificada frontera israelí.
Sus antigüedades exhiben símbolos de civilizaciones cristianas y musulmanas que han dejado marca en el territorio en más de dos mil años, recuperados del sitio ocupado por antiguas iglesias y cementerios.
“Comencé a realizar este trabajo para preservar la historia palestina. Quise impedir que se desperdiciaran o que fueran falsificados. Traté de salvar lo que podía ser salvado”, explica Al-Aqqad.
En el pueblo de Zawayda, a 15 kilómetros de Gaza, el ministerio de Abu Halabyea ahora lucha por preservar el emplazamiento del antiguo monasterio San Hilarión, luchando contra la falta de conocimiento y de herramientas en el lugar.
El monasterio tiene varias estructuras rodeadas por un muro circundante, que incluye dos iglesias, un cementerio, una sala de bautismos y salones comedores. Descubierto en 1992, las obras de excavación han transcurrido lentamente. En los diferentes momentos en los que las obras se detuvieron, el sitio tuvo que ser cubierto de arena como medida de protección.
La UNESCO y la Ecole Biblique et Archaeologique con sede en Jerusalén están ayudando en la creación de un museo adecuado en Gaza financiado por Suiza, aunque no se ha definido una fecha de apertura. Mientras tanto, los estudiantes hacen lo que pueden para mantener la labor arqueológica.
Desde que Hamas tomó el control del territorio en 2007, Gaza ha pagado un alto precio por la hostilidad de este grupo hacia Israel.
Este no es un clima atractivo para los arqueólogos excepto. Y no sería Gaza si no se dieran las acaloradas disputas en cuanto al rol israelí.