Las ciudades son muy vulnerables al cambio climático
miércoles 27 de abril de 2011, 20:40h
Actualizado: 05 de mayo de 2011, 20:14h
Un estudio estadounidense señala que las ciudades del mundo son particularmente vulnerables a los daños causados por los efectos del cambio climático. En estos momentos Latinoamerica sufre efectos por fuertes lluvias con graves inundaciones que han azotado a Brasil, Colombia, Venezuela y Ecuador.
La socióloga Patricia Romero-Lankao investigadora del Centro Nacional para la Investigación Atmosférica en Boulder, Colorado (EE.UU.) ha desarrollado estudios con el programa de Asentamientos Humanos de la ONU, en todo el mundo.
Los peligros varían de un lugar a otro: incremento de la magnitud de las tormentas en ciudades costeras, incendios durante sequías en algunos lugares, aumento de padecimientos causado por olas de calor y contaminación en otros.
“Si se ha construido un dique para soportar una inundación cada 100 años, y ahora se producen tres o cuatro e incluso de mayor intensidad, esas infraestructuras no son a prueba del clima”, dijo Romero-Lankao. Cada ciudad enfrenta su propio y particular “conjunto de presiones climáticas”, comentó.
Concluye que hay muchas zonas urbanas, especialmente en los países en desarrollo, que sufrirán de manera desproporcionada al aumentar las temperaturas mundiales.
Muchas ciudades han hablado de hacer frente a los peligros del cambio climático, indicó, pero sus actuaciones “no han sido demasiado eficaces”. Algunas ciudades han realizado cambios para limitar sus emisiones de carbono — al exigir que los nuevos edificios sean más eficientes en el uso de energía, por ejemplo, o al ampliar el uso del transporte público en lugar de automóviles, pero están haciendo menos para adaptarse a los cambios que se han pronosticado.
Parte del problema es “un desajuste de las escalas”, comentó Romero-Lankao. “A la gente le importan los asuntos a corto plazo, los asuntos inmediatos, pero los asuntos climáticos exigen que pensemos en niveles temporales y escalas a corto, mediano y largo plazo”. Cuando los peligros del cambio climático sean inmediatos, según indicó, será demasiado tarde para realizar los cambios necesarios para proteger a la gente de los mismos.
Dijo que las ciudades que crecen rápidamente en el mundo en desarrollo tienen la oportunidad de adaptarse al cambio climático, con ayuda, mientras crecen: Pueden construir los sistemas de transporte y saneamiento que sus poblaciones necesitan, pueden incorporar espacios verdes al crecimiento, y pueden evitar construir en zonas peligrosas como frente al agua, entre otras cosas.
Un factor crucial en cuanto a cómo las ciudades respondan es la apertura y transparencia de sus gobiernos, y por tanto lo difícil que es para los promotores y otros interesados saltarse las políticas municipales para obtener un beneficio a corto plazo.
Más de la mitad de la población mundial vive en ciudades. Romero-Lankao dijo que para el año 2020, más de 500 ciudades tendrán al menos un millón de residentes.
David Morley, investigador asociado en la Asociación de Planificación de Estados Unidos (American Planning Association) de Washington, coincidió en que “ni las ciudades ricas ni las pobres en todo el mundo están haciendo lo suficiente o actuando lo más rápido posible, para marcar una diferencia importante hasta el momento”.
“La mayoría del trabajo de planificación hasta ahora se ha centrado en la mitigación, lo que significa: ¿Qué se puede hacer para no emitir tanto CO2 y otros gases de efecto invernadero a la atmósfera?”, dijo Morley. “Considero que empezamos a ver un aumento de la toma de conciencia sobre la importancia de la adaptación al cambio climático, que sería: ¿Qué podemos hacer para proteger nuestra infraestructura crítica de los efectos del cambio climático que pueden ser inevitables a este punto, y cómo podemos asegurar que mantengamos a la gente dentro de esas infraestructuras críticas lo más fuera de peligro que sea posible?”