22-M: Elecciones autonómicas y municipales - Cantabria
miércoles 04 de mayo de 2011, 09:15h
Actualizado: 08 de mayo de 2011, 12:50h
- Cantabria -
Voto rural y voto urbano
Bruno Traben
En estas elecciones el futuro del gobierno de Cantabria pueden decidirlo unos pocos votos, los justos para dar ese escaño que decida la mayoría absoluta al PSOE y PRC o al PP. La mayor ciudad de la comunidad y capital de Cantabria, con un tercio de su población es Santander, cuyo ayuntamiento democrático siempre ha estado en manos del PP, con mayoría absolutas en 2003 y 2007. Las encuestas le dan aún más votos el 22 de mayo, pero ya en anteriores comicios 51.137 ciudadanos de la capital metieron en las urnas la papeleta popular, un 51’63 % de los votos santanderinos, siendo, en toda la comunidad, 139.555 votos municipales para el Partido Popular. Es decir, el 36’6 % de todo el voto popular se concentró en un único municipio de los 102 en que se divide Cantabria. La suma de concejales populares en la comunidad fue de 429, 15 de ellos en Santander.
El PSOE, por su parte, obtuvo en la capital 25.174 votos, un 25’39 %. En todos los municipios cántabros fueron 92.425 votos; es decir, el 27’2 % de los votos socialistas municipales en toda Cantabria se consiguió en la capital. En total los socialistas lograron 245 concejales, 7 en Santander.
En cuanto al PRC, consiguió en la capital 16.977 votos, un 17’13 % de los votos santanderinos. En toda Cantabria fueron 73.783 5 votos municipales, lo que nos da un 23’0 % de papeletas capitalinas para los regionalistas, el menor porcentaje de los tres partidos con representación en el Parlamento de Cantabria. Los regionalistas se conformaron con 5 concejales en Santander de un total de 302.
Asumiendo que el llamado voto urbano, es decir, el de las grandes ciudades y capitales de provincia, incluyendo Madrid y Valencia, se ha inclinado en las últimas elecciones a la derecha y que esa tendencia, a tenor de lo que dicen las encuestas, se hará más marcada el 22 de mayo deberíamos preguntarnos por las causas de esas diferencias, tratando de focalizarlas en el caso concreto de la Comunidad Autónoma de Cantabria.
Hay quien apunta a la inseguridad urbana asociada a la inmigración como causa de la derechización del voto urbano, pero es cierto que en los pequeños municipios rurales, donde todo el mundo se conoce, el voto se decide en función de la persona, y no tanto del partido o del programa, que por otro lado nadie lee, ni en las ciudades ni en el campo.
A nivel autonómico ese mismo principio de votar a la persona puede aplicarse al caso de Miguel Ángel Revilla. El actual presidente ha utilizado muy inteligentemente los medios televisivos, las grandes cadenas que son las que mejor llegan al medio rural, si no las únicas, para potenciar su imagen de embajador en Madrid. Al mismo tiempo, proyecta esa faceta de campechanía y ruralismo tan cara en los verdes “praus” y pueblos de La Montaña, oponiendo el mundo de la ciudad, personalizado en la figura de un Ignacio Diego lejano, arrogante, altivo y “pisapuros”, al mundo rural, siempre afectado por ese complejo de cateto o paleto, que en muchos casos todavía necesita trasladarse en taxi a la capital, al hospital de Valdecilla, con sus nutricios regalos para los médicos, al igual que Revilla acude a la Moncloa o la Zarzuela en taxi con sus sobaos o anchoas. En contrapartida la nueva Ley de Montes, que afecta a miles de propietarios que venían disfrutando de los montes de utilidad pública puede costarle muchos votos, pero Revilla ha pospuesto el problema encargando informes y dictámenes varios. Como se ha puesto sordina también al tema del AVE o al millonario indio salvador del Racing, que se juega hoy, contra el Hércules su permanencia en Primera, en una Cantabria conmocionada por la muerte de Severiano Ballesteros.
Por otro lado, Ignacio Diego, que necesita casi 25.000 votos más que en 2007 para conseguir esos 20 diputados la mayoría absoluta, no deja de ser, hoy por hoy, en gran medida un desconocido para los cántabros. Está claro que movilizará el voto de Santander, aprovechando el buen trabajo que esta realizando el actual alcalde popular, Íñigo de la Serna; atención al nombre de este joven, que puede tener un gran futuro si decide dar el salto a la política nacional. Pero puede que la mayoría absoluta en la capital de Cantabria no sea suficiente para contrarrestar el tirón de Revilla en el medio rural o el tradicional voto de izquierdas de la segunda ciudad cántabra, Torrelavega, con poco más de cincuenta mil habitantes y un pasado industrial, inmigratorio y sindical que han marcado sus políticas, con claras hegemonías socialistas en sus ayuntamientos democráticos.
La visita de Mariano Rajoy el día 12 a Santander, así como las apariciones de Cristóbal Montoro, Ana Pastor y González Pons apoyando al candidato popular Ignacio Diego. José Luis Rodríguez Zapatero, después de decir que no vendría, aunque los socialistas cántabros sí habían solicitado su presencia parece que viene el día 10. Por su parte Miguel Ángel Revilla, además de presentar, hoy día 7 de mayo a todos sus candidatos en un apoteósico acto en el Palacio de Festivales, celebrará varios actos electorales cada día por toda la comunidad, hasta un total de más de 150 mítines, para que luego hablen de su salud.
Bruno Traben
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