Dieciocho represores en la mira
Alegan contra ex marinos por crímenes en la mayor cárcel ilegal
jueves 05 de mayo de 2011, 20:02h
Actualizado: 08 de mayo de 2011, 19:26h
El Gobierno pidió "justicia para dar vuelta la página más dolorosa de la historia" del país, al alegar en el juicio a 18 ex marinos, entre ellos el "ángel de la muerte" Alfredo Astiz, por crímenes cometidos en la mayor cárcel de la última dictadura militar.
Astiz y otros doce de los acusados presencian en los tribunales de Buenos Aires el comienzo de los alegatos de la querella, la Fiscalía y la defensa, etapa previa a la sentencia de un juicio por el que han desfilado 197 testigos desde su inicio, a fines de 2009.
En "nombre de los 30.000 desaparecidos" a manos de la dictadura (1976-1983), Martín Rico, abogado de la Secretaría de Derechos Humanos, reclamó que se haga "justicia para dar vuelta la página más dolorosa de historia reciente".
Rico, quien anticipó que su alegato durará entre cinco y seis horas, remarcó que el enjuiciamiento de los responsables "del terrorismo de estado" ha sido una prioridad del Gobierno de Cristina Fernández y de su esposo , Néstor Kirchner, fallecido en octubre pasado.
En sucesivas audiencias alegarán luego otros querellantes, la fiscalía y la defensa de los 18 exmarinos acusados por secuestros, aplicaciones de tormentos y asesinatos cometidos en la Escuela Superior de Mecánica de la Armada (ESMA) de Buenos Aires, donde se calcula que hubo unas 5.000 personas ilegalmente detenidas.
Se da por descontado que la Fiscalía pedirá la prisión perpetua para Astiz, Jorge "Tigre" Acosta, Ricardo Cavallo, Antonio Pernías, Jorge Rádice, Juan Carlos Rolón, Raúl Scheller y Adolfo Donda, entre otros acusados.
Desde el 11 de diciembre de 2009 se sigue este juicio por el secuestro y desaparición de las monjas francesas Leoni Duquet y Alice Domón y de Azucena Villaflor, fundadora de la organización humanitaria Madres de Plaza de Mayo, entre otras personas cautivas en la ESMA.
Astiz, apodado "el ángel de la muerte", es acusado de haberse infiltrado para señalar a las monjas, a Villaflor y otros activistas humanitarios como "subversivos" que fueron secuestrados a las puertas de la iglesia de la Santa Cruz, de Buenos Aires, el 8 de diciembre de 1977.
En 2005, los restos de Villaflor y Duquet fueron hallados sepultados en una fosa común del cementerio de una ciudad de la provincia de Buenos Aires vecina a balnearios sobre la costa del océano Atlántico en cuyas playas habían aparecido.
Las monjas francesas y la fundadora de las Madres de Plaza de Mayo fueron víctimas de "los vuelos de la muerte", en los que prisioneros de la ESMA eran arrojados vivos al mar y a las aguas del Río de la Plata, que baña las costas de la capital argentina.
Aztiz, al que Francia ha reclamado en extradición, es además acusado de dirigir al ilegal "grupo de tareas" de la Marina de Guerra que secuestró a la desaparecida joven sueca Dagmar Hagelin, aunque estos cargos forman parte de otro proceso en la llamada "megacausa" por los crímenes cometidos en la ESMA.